Somos títeres de un negocio internacional.

Autor: Habiba Salama.
Twitter: @h_mohamedlajeta

Por primera vez, el Secretario General de Naciones Unidas, visita a los campamentos de refugiados saharauis y la zona liberada. Un poco tarde, ya que llevamos más de 40 años "sobreviviendo" en esas tierras y, si hay un lugar que represente las consecuencias del conflicto, a parte del Sáhara ocupado y las violaciones de DD.HH que padecen los saharauis residentes allí, es ese lugar; los campamentos de refugiados de Tindouf. 

Un lugar en el que se han conseguido muchos avances gracias a las ayudas humanitarias y al trabajo, esfuerzo y paciencia de todas las personas que habitan allí pero que, aún así, las condiciones no son las adecuadas para vivir en él. Ese lugar inhabitable, recibió ayer a Ban Ki Moon. Los saharauis esperaban su llegada, levantando y agitando su bandera, y gritando bien alto que quieren un Sáhara libre, que quieren un referéndum ya. 

Es su responsabilidad hacer un referéndum y vigilar que se respete el alto al fuego y parece que no están cumpliendo con nada. Son muchas las coincidencias, no debemos ser ingenuos. De repente el rey, Mohamed VI, está demasiado ocupado como para recibir al Secretario General de las Naciones Unidas, de repente Marruecos asesina a un civil saharaui sin dar ningún tipo de explicación....Mohamed VI se rebela y Naciones Unidas tiene que presionarle de alguna forma. Seamos realistas, aquí lo importante no es la paz, ni el bienestar de los seres humanos. Lo que es realmente importante es que el sistema económico siga a flote. 

Somos títeres de un negocio internacional. Espero estar equivocada, ojalá sus intenciones sean las correctas y de verdad quieran buscar una solución al conflicto que no consista en un acuerdo que convenga a las dos partes ya que es imposible. Pero lo dudo mucho. A Ban Ki-moon le queda un año y, desde que está en los campamentos lo único que ha dicho en relación al conflicto es: si Marruecos no esta dispuesto a negociar, se celebrará el referéndum. Todo claro y evidente. Pero ojalá me equivoque...