Nuevas generaciones, ¿y mejores metas?


AutorSalam Mohamed Lamin Salma. 
FacebookSalam Sahara.


Hoy, tras el alargamiento de un conflicto convertido en genocidio, me veo en la necesidad de expresar en papel la lamentable situación que viven generación tras generación los jóvenes saharauis en los campamentos de refugiados.

Los jóvenes saharauis que hemos nacido, crecido y educado en los campamentos, nuestra infancia ha sido marcada por las palabras; ''colonización'', ''muerte'', ''Marruecos'', ''España''...y sobre todo por la palabra ''lucha''.

Hemos crecido con la ilusión y las ganas de formarnos por construir una juventud preparada y competente para luchar por nuestros derechos y una causa justa, y para ello tuvimos que partir rumbo a distintos lugares del mundo dejando atrás a familiares y despidiendo a amigos con la esperanza de garantizar un futuro digno para los saharauis en un Sáhara Occidental libre e independiente.

Este sueño se ve roto una vez que los jóvenes vuelven y se encuentran con un mundo lleno de egoísmo, donde reina el interés económico, aún así, no se detiene ni la lucha ni las ganas, pero por desgracia vivimos en una continua competencia por el dinero, por lo que se ven obligados a garantizar la supervivencia de sus familiares más cercanos y para llevarlo a cabo, acaban construyendo una pequeña tienda o comprando un coche para trabajar como taxistas entre las "wilayas" en el caso chicos, mientras que las chicas se dedican a impartir clases en los colegios en la mayor parte de los casos y así obtener un ingreso que costee los pequeños gastos familiares. Esta situación produce un desánimo general entre los jóvenes, desvalorizando cada vez más la formación y educación, por desgracia viendo como única salida al conflicto, una lucha armada.