El 'sastre' que vestía al Estado Islámico desde España reaparece en Nador con ayuda de Marruecos

Chikar es el supuesto ideólogo de una célula terrorista de siete personas que exportaba lo que solicitaba el EI en las zonas de conflicto.

Madrid, 08 Junio de 2019, -(El Confidencial Saharaui)
Tánger
Nourdine Chikar, junto a la empresa que construye en Nador, cerca de Melilla.
Nourdine Chikar, junto a la empresa que construye en Nador, cerca de Melilla.

El empresario marroquí residente en España Nourdine Chikar fue imputado en 2016 por el juez Eloy Velasco en la Audiencia Nacional por “pertenencia a organización terrorista, financiación de organización terrorista, y delito contra bienes culturales”. A través de su empresa textil en Alicante abastecía a los terroristas en Siria e Irak.
Otra de sus actividades era el tráfico con obras de arte, monedas antiguas y piezas arqueológicas, “probablemente extraídas de los museos y los yacimientos arqueológicos conquistados por el Estado Islámico y Jabhat al Nusra”, según detalla el auto del juez Velasco.
Chikar es el supuesto ideólogo de una célula terrorista de siete personas que exportaba lo que solicitaba el Estado Islámico en las zonas de conflicto. Como propietario de una de las empresas más importantes de ropa usada en la localidad de Cocentaina (Alicante) y gracias a sus contactos en Turquía, evitaba los obstáculos en el envío de la mercancía. Además también se servía de su cargo de presidente de la mezquita y secretario de la comunidad islámica en Cocentaina para intermediar con clientes y buscar financiación.

Fianza de 60.000 y medidas cautelares

A la espera de conocer la fecha para ser juzgado, y tras pagar una fianza de 60.000 euros, Chikar se encuentra en libertad con medidas cautelares. Sin embargo, entró en Marruecos y firmó el 10 de diciembre de 2018 unacuerdo con las autoridades regionales de Nador, localidad fronteriza con Melilla, para construir una nueva empresa textil. Según ha podido saber EL ESPAÑOL, en la frontera mostró su identidad marroquí y no selló el pasaporte, algo que tienen permitido los residentes de las localidades aledañas a Melilla.
En España, Chikar surtía de material al Estado Islámico con la tapadera de que enviaba ropa usada. Su empresa en Concentaina, Oro Afretex, de recuperación y reciclaje de materias textiles, ingresó en efectivo cerca de 10 millones de euros en tres años; una cantidad que, según el juez Velasco, destinaba a comprar uniformes militares para los terroristas. También se encargaba de enviar a Siria e Irak dinero, componentes de explosivos y armas de fuego escondidas dentro de los paquetes de ropa, en algunos casos con la excusa de envíos solidarios.
De hecho, Velasco situó en Cocentaina el almacén en España del material militar que se enviaba a los combatientes de las organizaciones terroristas Estado Islámico y Jabhat al Nusra, e identificó a Nourdine Ckihar como“principal cooperador” de esta trama a través de su empresa.
En sus naves, la Policía se incautó de “miles de uniformes militares prensados y embalados para su envío”, según señala el auto. En el puerto de Valencia fueron hallados 20.000 uniformes dentro de un contenedor perteneciente al marroquí. Entre ese material, había trajes de resistencia a la guerra química. El Estado Islámico encargó, según el juez, diez toneladas de uniformes militares y el empresario marroquí se las proporcionó.

Una empresa en Tánger y otra en Nador

Entre 2016 y 2017 se cerraron las tres empresas que Chikar tenía en España:Alicante, Santa Cruz de Tenerife y Melilla. Sí ha mantenido su compañía textil en Tánger, abierta en 2005 con un capital de 10.000 euros, además de la que está edificando en Nador. 
Parece que el gobierno marroquí no estaba al tanto o no tuvo en cuenta que Nourdine Chikar estaba procesado por un juez español y era considerado uno de los “sastres” del Estado Islámico. Por eso, el 10 de diciembre de 2018 las autoridades de la región de Nador firmaron con el empresario un acuerdo de asociación para la creación de una industria textil, Al Karama Textile, que se extiende sobre un área cedida de 27.000 metros cuadrados y que  estará especializada en la importación, procesamiento y exportación de materias primas textiles.
Esta planta “generará más de 1.000 empleos”, según anunció a bombo y platillo el gobierno regional en comunicados e incluso vídeos, en los que las autoridades locales aparecían junto al procesado en España. Aludían que el objetivo es “ofrecer oportunidades de empleo a la población de la ciudad”, especialmente a aquellas cuya actividad económica principal está relacionada con el contrabando. 
La planta ya está en construcción. Comenzó a edificarse en enero y, según un comunicado del Consejo de la Región Oriental, es un proyecto de seis meses, por lo que está a punto de concluirse. Su costo total es de 90 millones de dírhams (más de ocho millones de euros), de los que Chikar recibió una contribución del Consejo regional de alrededor de 10 millones de dírhams (casi un millón de euros). En principio creará 800 empleos y al año siguiente aumentará a 1.100 el número de trabajadores, aseguran en Marruecos.

Drones españoles en la zona

En esta compañía aparece también el socio de Chikar, Hassan El Mâach, promotor marroquí expatriado en España. Durante los últimos 26 años, los dos empresarios han estado administrando la compañía Al Karama Recyclage, especializa en el sector textil con oficinas en África y Europa
En el acto de presentación de la nueva planta, Chikar confiaba “en el apoyo de las autoridades para acelerar el proceso de obtención de las licencias necesarias”. Y justificaba la elección de la ciudad de Nador, en el Rif, “por el deseo de aumentar la inversión en nuestra ciudad natal, y también satisfacer la necesidad de ofertas de trabajo”. Otro punto a favor, dijo, “es la ubicación. Queremos aprovechar la ubicación geográfica de la ciudad, que promoverá el comercio con Europa”, a través de Melilla y del puerto de Beni Ensar.
Chikar nació en la localidad de Tiztoutine, una zona agrícola de Nador, en la que él y su socio El Mâach se han hecho con todos los terrenos. Durante un fin de semana, a mediados de mayo, cuatro agentes de la Policía Nacional de Melilla introdujeron drones que sobrevolaron esta población para tomar fotografías y vídeos de alta calidad de las parcelas de Chikar. Se trató de una operación conjunta con Marruecos para la vigilancia y el control de posibles “redes de tráfico de personas y de drogas, incluida la cocaína”, según precisaron fuentes marroquíes de Interior a EL ESPAÑOL.
El jefe del grupo operativo de la Unidad Contra Redes de Inmigración en Melilla, quien habría dirigido la operación, no ha querido hacer declaraciones a EL ESPAÑOL. Según las fuentes marroquíes de Interior, se pretendía “recopilar información sobre los ciudadanos marroquíes que viven en España y aquellos con antecedentes penales”.
Chikar ha conseguido eludir el control de las autoridades con el antiguo método de la “hawala” (transferencia en árabe), una compensación de pagos y movimientos de dinero al margen del sistema legal que sirve parablanquear capitales y, en este caso, para financiar además el terrorismo.
Fuente: El Español