Sudáfrica crítica la pésima gestión de la ONU al conflicto del Sáhara Occidental.

Nueva York, 30 abril de 2019. -( El Confidencial Saharaui).



Por Lehbib Abdelhay/ECS. 


Jerry Matjila/agencias 


Sudáfrica, miembro no permanente del Consejo de Seguridad, criticó al alto organismo internacional de la ONU su pésima gestión del conflicto del Sáhara tras la adopción de una resolución sobre el mandato de la Minurso. Sudáfrica lo considera bastante desequilibrada e ignora las preocupaciones de África.



El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy extender por otros seis meses el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), tras entrar a debatir el fondo de la cuestión para una solución que prevea la libre determinación del pueblo saharaui.

La decisión de prorrogar la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2019, adoptada por unanimidad (13 en favor 2 abstenciones: Rusia y Sudáfrica), se tomó en la resolución 2468 presentada por EE.UU. de carácter "no técnico", ya que el Consejo de Seguridad tomó más decisiones sobre la continuidad de un proceso que está totalmente atascado desde 2012.

El embajador sudafricano ante la ONU, Jerry Matjila, dijo ante los miembros del Consejo de Seguridad que su gobierno había considerado oponerse a votar la nueva resolución que prorrogaba, por otros seis meses, el mandato de la misión de la ONU para el referéndum en el Sáhara Occidental, Minurso.



"El texto actual de la resolución en su forma actual no está equilibrado", lamentó Matjila.

Sudáfrica pide apoyo unánime para el pueblo del Sáhara Occidental, haciendo un ejemplo con su propio país para el cual la solidaridad internacional "derribó el sistema represivo del apartheid", dijo Matjila.

Sudáfrica respalda firmemente el Frente Polisario, el único representante legítimo del pueblo saharaui que busca un referéndum sobre la independencia del Sáhara Occidental desde 1973.

La Unión Africana reconoce a la república árabe saharaui democrática (RASD), que reclama la independencia de la antigua colonia española.



Sudáfrica se quejó de que solo un puñado de países europeos y Estados Unidos habían participado en las primeras etapas de la redacción del texto y que no se habían abordado los problemas de derechos humanos.