Los Atentados del 11-M fueron planeados en el castillo de Mohamed VI de Betz, cercanías de París.

Bruselas, 27 marzo de 2019. -(El Confidencial Saharaui).

Por Mohamed Mahamud Embarec/El correo diplomático saharaui. ECS 




Desde mediados de febrero, el excomisario Villarejo, acusado de cohecho, revelación de secretos y organización criminal por la Fiscalía Anticorrupción, trata de justificar parte de sus operaciones, investigadas ahora por la Audiencia Nacional, con supuestas pesquisas para investigar los atentados del 11-M.

Villarejo ha presentado un nuevo escrito a la Audiencia Nacional para apuntalar su versión sobre los atentados del 11-M. Según el exagente encubierto, los peores atentados de la historia de España se organizaron en el castillo que el rey de Marruecos Mohamed VI tiene a 80 kilómetros de París y las pruebas obran en poder del Centro Nacional de Inteligencia. Villarejo mantiene que el CNI interceptó comunicaciones de dos espías galos, a los que identifica con nombres y apellidos, tras una de esas reuniones.

El excomisario explica que tras el incidente de Perejil, en el que España tuvo que expulsar a un grupo de militares marroquíes del islote, arrancaron los contactos entre enviados galos y marroquíes. “Muchos de ellos celebrados” en un castillo propiedad de Mohamed VI “llamado Chateau de Betz” y ubicado “a unos 80 km de París”.

Villarejo mantiene que el CNI recogió información de estos encuentros y en especial unas “notas internas que se interceptaron al responsable de la Dirección General de Seguridad [el servicio secreto francés] con informaciones recogidas del jefe de Inteligencia Exterior marroquí, Ahmed El Harchi y el subjefe de la policía secreta, Bembrahim, sobre impresiones de ambos después de uno de los viajes a París”.

Según una nota de cuatro folios elaborada en octubre de 2002 por la antena en Rabat de la Dirección General de la Seguridad Exterior (DGSE), veinticuatro horas después de que los españoles desalojasen a los infantes de marina marroquíes instalados en el islote de Perejil el 17 de julio de 2002, el rey Mohamed VI envió a París a su hermana, Lalla Mariam, con un mensaje urgente para Jacques Chirac. La respuesta que recibió del presidente francés fue: “Es ahora o nunca cuando hay que actuar para oponerse a la penetración española en Marruecos”, y le prodigó varios consejos en este sentido. “A continuación se puso en marcha una estrategia para alcanzar este objetivo”, según reflejó el espionaje francés en una nota. Éste y otros documentos de la inteligencia francesa sobre Marruecos fueron desvelados en el libro Quand le Maroc sera islamiste (Cuando Marruecos sea islamista), escrito por los periodistas Catherine Graciet y Nicolas Beau con fecha de 7 de diciembre de 2006.

Lalla Mariam, que es íntima de la familia Chirac, regresó de París con los consejos presidenciales y Mohamed VI se puso manos a la obra. Da, señala el servicio secreto francés en la nota citada, “consignas firmes para excluir a las empresas españolas de los principales mercados y de las licitaciones, y sustituirlas por francesas y norteamericanas e iniciar también una guerra diplomática y mediática” contra España.