La traición española al Sáhara Occidental cumple 43 años.

Madrid, 27/02/2019 - (El Confidencial Saharaui)

● hoy se cumplen los 43 años de la salida del último soldado español del Sáhara, se cumplen cuarto décadas de aquel acto de cobardía, de aquel despropósito, de aquel abandono soez por parte de España de todo un pueblo acogido a sus leyes y a su protección internacional y este país sigue atrapado en su propia vergüenza.

Por Lehbib Abdelhay y R.D./ ECS.

Soldados saharauis durante la guerra del Sáhara/ archivos.


El 31 de octubre de 1975, el príncipe preside un Consejo de Ministros en La Zarzuela. Cuestión prioritaria: el Sahara. Juan Carlos manifiesta su férrea determinación de ponerse al frente de la situación. Sin embargo, no les dice a los reunidos que él ya ha enviado a su hombre de confianza, Manuel Prado y Colón de Carvajal, a Washington, para solicitar la ayuda de Henry Kissinger. Es consciente de que una guerra colonial con Marruecos en aquellos momentos podría precipitar los acontecimientos al estilo de lo acaecido en Portugal y que podría perder su corona antes de ceñirla.

En Agosto de 1973, dos años antes, una declaración de intenciones decía ''España está comprometida con la autodeterminación del Sáhara". Por entonces, el ya agotado régimen franquista le sobraba la colonia. El Frente Polisario había iniciado su guerra de guerrillas y la administración franquista intentaba cargar con su responsabilidad a la ONU para abandonar lo que se había convertido en un problema y para que su imagen no quedara demasiado dañada.

En el año 1974, al auspicio de las Naciones Unidas, España decide celebrar un referéndum en el Sáhara Occidental para la autodeterminación del pueblo saharaui, entonces Marruecos, temeroso del resultado del referéndum, solicita el amparo de la Asamblea General de las Naciones Unidas para que no se celebre. Tratando de equiparar el caso con la descolonización de Sidi Ifni y su devolución a Marruecos.

Naciones Unidas, ante esta hipotética situación, consulta a la Corte Internacional de Justicia las siguientes cuestiones:

''¿Era el Sáhara Occidental en el momento de su colonización por España un territorio sin dueño (terra nullius)?''

''¿Qué vínculos jurídicos existían entre el Sáhara Occidental y el Reino de Marruecos y el complejo mauritano?''

El 16 de octubre de 1975 la Corte Internacional de Justicia resolvió (texto íntegro, caso 61, pag. 146), el resultado fue: Por 13 votos contra 3 se determinó que en el momento de su colonización por España no era un territorio sin dueño.


Por 14 votos contra 2 se determinó que existían ciertos vínculos de subordinación y de derechos sobre tierras entre algunas tribus que habitaban en el Sáhara Occidental y el Sultán de Marruecos, pero NO existían vinculos de soberanía entre el el territorio del Sáhara Occidental y el Reino de Marruecos o el complejo mauritano.

La conclusión es que se debía celebrar el referéndum de autodeterminación.


El documento de la resolución de la Corte Internacional de Justicia podéis verlo pinchando AQUÍ.

El Rey de Marruecos, Hassan II, lo interpreta de otra forma. Reconociendo que “existían ciertos vínculos de subordinación y de derechos sobre tierras entre algunas tribus y el Sultán de Marruecos” pero se olvida de “NO existían vínculos de soberanía entre el el territorio del Sáhara Occidental y el Reino de Marruecos o el complejo mauritano” y de “en el momento de su colonización por España no era un territorio sin dueño” (los dueños eran los propios saharauis). Así, saltándose todas las proposiciones de la ONU, organiza un movimiento masivo de ciudadanos marroquíes forzadospara invadir el Sáhara Occidental, conocido como ''Marcha Verde''.

El pasado 14 de Noviembre de 2018, se han cumplido 43 años de la firma de los acuerdos tripartito de Madrid, de aquel acto de cobardía, de aquel despropósito, de aquel abandono soez por parte de España de todo un pueblo acogido a sus leyes y a su protección internacional y este país sigue atrapado en su propia vergüenza, en su increíble dejadez, en una política de pánico insuperable ante el sátrapa marroquí que no solo se permite desoír una y otra vez las resoluciones del máximo órgano de jurisdicción universal (la ONU) sino que se atreve a presionar y chantajear permanentemente a los dirigentes españoles en base sin duda al permanente apoyo que recibe del imperialismo estadounidense y a la reconocida debilidad militar española.

Aunque periódica y tímidamente las instituciones españolas, presionadas por los grupos parlamentarios y más que nada para cubrir un expediente asaz vergonzoso, se permiten reconocer la responsabilidad que arrastra todavía a día de hoy el Gobierno español en el conflicto saharaui.