La UE ha ignorado la sentencia de su propio Tribunal.


Estrasburgo, 17 de enero 2019. -(El Confidencial Saharaui).



Redacción Lehbib Abdelhay/ECS.

● El Parlamento Europeo ha votado ayer en el plenario sobre la controvertida propuesta de extender el acuerdo comercial entre la UE y Marruecos al Sáhara Occidental.






El Tribunal de Justicia Europeo (TJUE) ha dictaminado, en tres ocasiones, que el Sáhara Occidental es un territorio separado y distinto que no puede incluirse en los acuerdos UE-Marruecos, a menos que el pueblo del Sáhara Occidental dé su consentimiento de forma explícita y clara.

La UE no ha seguido los criterios de su propio tribunal.

Uno de los conflictos más largos del mundo ha vuelto a ser el centro de atención en la UE, en gran medida debido a un nuevo y controvertido acuerdo.

La ocupación marroquí del Sáhara Occidental comenzó en 1975 y dio lugar a la separación del pueblo saharaui, muchos de los cuales se vieron obligados a huir a Argelia como refugiados y ahora dependen totalmente de la ayuda humanitaria (en su mayoría proporcionada por la propia UE).

La ocupación también significó la división del territorio del Sáhara Occidental y la construcción de un muro de 2.000 km flanqueado por uno de los campos minados más grandes del planeta.

Los que viven bajo la ocupación marroquí enfrentan a violaciones diarias de sus derechos básicos, sin trabajo y no tienen derecho de decidir en su propio territorio.

Ni un solo país en el mundo reconoce los reclamos de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.

La ocupación y la anexión violan el derecho internacional y la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia, Lahaya.

La ONU considera al Sáhara Occidental como un territorio no autónomo que debe ser descolonizado mediante el ejercicio del derecho a la autodeterminación que ha sido negado al pueblo saharaui.

Durante más de 40 años, Marruecos se ha beneficiado de los recursos naturales del territorio y sin el consentimiento del pueblo saharaui.

La UE es el mayor socio comercial de Marruecos y los productos del Sáhara Occidental han entrado en el mercado europeo en virtud de acuerdos anteriores que ahora han sido considerados ilegales por el propio tribunal de la UE, debido a la falta de consentimiento de los habitantes autóctonos del territorio.

Durante décadas, la UE no solo ha ignorado el conflicto, sino que también lo ha alimentado a través de acuerdos que sólo benefician a Marruecos, al tiempo que se limita a prestar atención a los esfuerzos de resolución del conflicto emprendidos por la ONU.

A pesar de los caóticos procedimientos parlamentarios, incluidas las graves denuncias de conflicto de intereses que empañaron la negociación del acuerdo, quedan muchas cuestiones fundamentales que deben aclararse tras de la votación en el pleno.

Tras la validación del acuerdo, es precisa la respuesta a una serie de cuestiones fundamentales.

¿Cómo puede la UE afirmar que no reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y que ha negociado los términos del acuerdo y su implementación exclusivamente con Rabat?

¿Por qué la Comisión Europea ha consultado a diferentes partes interesadas en lugar de solicitar el consentimiento del Frente Polisario, el representante reconocido por la ONU para el pueblo del Sáhara Occidental?

¿Por qué la comisión INTA afirma que el acuerdo beneficiará a la población local y hoy principalmente la marroquí, cuando el Tribunal Europeo establece que el tema clave es el consentimiento de los pueblos (saharauis originarios) y que los beneficios son irrelevantes?

¿Por qué la comisión no puede presentar cifras satisfactorias sobre los flujos comerciales con el Sáhara Occidental y sus efectos?

¿Por qué se inició el proceso de consulta después de que el acuerdo se rubricó con Marruecos?

¿Cómo cree que un proceso que atrinchere los intereses de Marruecos en el territorio proporcionará un incentivo para que Marruecos negocie en serio un cambio en el status quo mediado por la ONU?

¿Por qué los consumidores europeos no podrán identificar los productos procedentes del Sáhara Occidental en contravención de las propias normas de la UE?


Esta es la razón por la que un grupo multipartidista de cerca de 100 eurodiputados ha presentado una resolución, que ha sido tumbada, en la que pide al Tribunal de Justicia de la UE que evalúe la legalidad del acuerdo propuesto, antes de proceder con el procedimiento de consentimiento.

Desafortunadamente, la UE no está contribuyendo en la paz y la seguridad en la región mediante este acuerdo.

Tampoco demuestra que respeta el derecho internacional o los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Por el contrario, el acuerdo corre el riesgo de interferir directamente en el proceso de paz de la ONU iniciado por Horst Köhler.

En diciembre, y por primera vez en seis años, el Frente Polisario, el movimiento de liberación nacional del Sáhara Occidental y Marruecos se reunieron bajo los auspicios del enviado especial de la ONU, Horst Köhler. Es crucial que la UE apoye las conversaciones de paz que continuarán en 2019, y ciertamente no lo está haciendo legitimando la ocupación ilegal del Sáhara Occidental y enviando a Marruecos el mensaje de que su "negocio es como siempre".

Además, estamos convencidos de que el nuevo acuerdo comercial socavará gravemente la credibilidad de la UE como un actor global basado en el valor y un firme promotor del estado de derecho y el multilateralismo basado en normas.

¿Cómo puede exigir que otros países respeten el derecho internacional y sus propios tribunales?