Miles de mujeres en el Sáhara Occidental son víctimas de violencia por parte de las fuerzas marroquíes.


El Aaiún, 01 de diciembre 2018. -(El Confidencial Saharaui).

CRÓNICA/ ECS. 

Myehred saharauis vigilados por dos soldados marroquíes /Reuters 


En 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas
, a propuesta de la República Dominicana, y con el apoyo de 60 países más declaró un Día Internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. En 1999, a propuesta de la República Dominicana, la jornada de reivindicación fue asumida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 54/134 invitando a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a convocar actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública sobre el problema de la violencia contra las mujeres.

La violencia contra la mujer saharaui en los territorios bajo ocupación marroquí, es una de las violaciones de los derechos humanos más reiterada y que cada vez afecta a un mayor número de personas. Miles de mujeres saharauis en el Sáhara Occidental son víctimas de violencia por parte de las fuerzas marroquíes por razón de su pensamiento político.

Los datos arrojan una realidad preocupante, las diferentes organizaciones saharauis y asociaciones que trabajan sobre el terrerno indica que en lo que va del 2018 más de cien mujeres saharauis de diferentes edades han sido encarceladas, torturadas y/o asesinadas.

Pero la violencia contra la mujer en el Sáhara ocupado está cargada de cifras ocultas. Según una encuesta de Violencia contra la Mujer Saharaui en El Aaiún, el 15% de las mujeres de las diferentes edades que viven en los Territorios Saharauis han sufrido violencia física ejercida por policías y agentes en los últimos 20 años. Si se extrapola el porcentaje a la población femenina estaríamos hablando de más de la mitad de mujeres que viven bajo la ocupación. Sólo en lo que va del 2018, más de 150 mujeres han sufrido violencia física por participar en las manifestaciones y las protestas pacíficas.

La ocupación marroquí ha dividido al pueblo saharaui y su territorio en dos a través de un muro rodeado de soldados, alambradas y millones de minas antipersona que perpetúan la etapa en la que Marruecos bombardeaba a la población saharaui con Napalm y Fósforo blanco con el objetivo de hacer una limpieza étnica del pueblo saharaui, como lo sigue haciendo hoy en día a través del encarcelamiento, secuestros y asesinatos de jóvenes y activistas solo por el hecho de reivindicar el derecho a la libertad.

El Consejo de Seguridad, órgano que decide la prórroga de la misión, sigue sin introducir cambio alguno, parece haber asumido que no lleva a ningún lado el debate recurrente sobre la ampliación del mandato de la MINURSO para que vigile los Derechos Humanos, sobre todo después de que en 2014 EE.UU presentara una resolución que fue rechazada por Marruecos, España y Francia.

El discurso se trasladó a la relación entre Marruecos y las Naciones Unidas. El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, pidió establecer un mecanismo independiente e imparcial de supervisión del respeto a los derechos humanos en el Sáhara Occidental en su último informe semestral.

Con respecto a la situación de los Derechos Humanos, gracias al informe emitido por la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para la misión de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental y los campamentos de refugiados saharauis, el informe declaraba que se está siguiendo de cerca su evolución con el fin de tratarlo en el campo de los derechos humanos y solucionar los desafíos en el terreno, así como explorar nuevas vías de cooperación para garantizar la protección efectiva de los derechos humanos en el Sáhara Occidental ocupado.

La misión de Naciones Unidas, MINURSO, se estableció en 1991 para vigilar el alto el fuego entre Marruecos y el Frente Polisario y elaborar un censo de la población que tendría derecho a votar en un futuro referéndum de autodeterminación.

En la actualidad la misión de la ONU se dedica fundamentalmente a tareas de desminado en la zona. También ha colaborado en el intercambio de visitas familiares entre los habitantes del Sáhara Occidental ocupado y los refugiados de los campamentos saharauis.

El día a día de los saharauis que viven en los territorios ocupados sufren la constante represión marroquí por fuerzas policiales que arma y entrena España a través de los distintos programas de colaboración entre ambos ministerios. Secuestros, palizas, violaciones y humillaciones es el pan de cada día de cualquier saharaui que salga a la calle a reivindicar su propia tierra y sus derechos.