Un dia como hoy en 2010, el Ejército marroquí desmantela por la fuerza el campamento de protesta saharaui (Gdeim Izik).


Madrid, 08 noviembre 2018. -(El Confidencial Saharaui).



Efemérides/ ECS. 08/11/2010.






Un día como hoy en 2010, el Ejército marroquí desmantela por la fuerza el campamento de protesta de 'Gdeim Izik' en el que 40.000 saharauis reivindicaban una mejora de sus condiciones sociales y económicas. Horas después, la represión por parte de las fuerzas de ocupación marroquíes se trasladó a la ciudad de El Aaiún, a 15 kilómetros de dicho campamento. Los soldados marroquíes atacan con camiones blindados y los saharauis se defienden con palos y piedras. Al menos 22 saharauis han muerto y cerca de 700 heridos a manos del Ejército marroquí durante la toma del campamento de protesta de las afueras de El Aaiún.

El campamento de Gdeim Izik fue levantado en octubre de 2010 para denunciar la discriminación y las violaciones de Derechos Humanos que sufre la población saharaui y fue desmantelado el mes siguiente por las fuerzas de seguridad marroquíes, que detuvieron a unas 3.000 personas. En el momento del desalojo había 8.000 personas acampadas, una cifra que llegó a ser de 40.000 en el momento álgido de la protesta, cuando ondearon banderas de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática.



En torno a las seis de la mañana del 08 de noviembre de 2010, el Ejército de ocupación marroquí comienza a lanzar gases lacrimógenos, a quemar las jaimas y a sacar a la gente por la fuerza. Se registraron fuertes disturbios y enfrentamientos entre los civiles desarmados y las unidades del Ejército de ocupación marroquí.

Horas después de la brutal intervención, los saharauis han intentado resistirse y hubo enfrentamientos con las Fuerzas de ocupación. Un caos, muchos heridos sangrando, mujeres llorando buscando a sus hijos. Todo el mundo pensaba que era el final. Aquella matanza se saldó con 22 muertos, 700 heridos y 3.000 detenidos. 25 jóvenes saharauis fueron condenados por un tribunal militar marroquí a cadena perpetua por su participación pacífica en la protesta.