Un día como hoy de 1975, Ejército marroquí ocupa la región Norte del Sáhara en presencia del Ejército español.


El Aaiún, 27 noviembre de 2018. -(El Confidencial Saharaui).

Por M.L.A/ECS. Argel

Soldados marroquí desembarcados en la frontera sur de Marruecos/ abc

Un día como hoy de noviembre de 1975, 27 mil soldados del Ejército marroquí entran en las ciudades saharauis del Norte. Mientras el Ejército mauritano penetra la frontera sur del Sáhara Occidental y ocupa las ciudades saharauis de la región del Río de Oro.

El resultado fue miles de muertos entre la población civil saharaui. Entre ellos niños, mujeres y ancianos quemados y descompuestos por los bombardeos que querían borrar del mapa a la población saharaui en una limpieza étnica. Los saharauis que fueron víctimas de este brutal atentado estaban huyendo de las tropas marroquíes hacia Argelia, quien se ofreció a acogerlos en los campamentos de refugiados saharauis.

Según los testimonios de los pocos supervivientes, los bombardeos duraron años. Más allá de todas las barbaridades y atrocidades que el ejército de Marruecos perpetró y sigue perpetrando en el Sáhara Occidental, el fósforo y el napalm eran además armas prohibidas en el ámbito del derecho internacional.

La masacre cumple hoy 43 años, una herida que continúa aún sin cicatrizar para los saharauis supervivientes.

"Nadie puede olvidar lo sucedido. Seguimos conmocionados y sorprendidos, no sólo por lo ocurrido durante los bombardeos, sino también por el silencio de la comunidad internacional ante los crímenes que el Ejército marroquí ha cometido y continúa haciendo en los territorios saharauis ocupados", denuncia Maina, una anciana saharaui superviviente de la guerra.

Más de 500 saharauis siguen "desaparecidos" en manos marroquíes, posiblemente sobreviviendo como presos políticos. De otros muchos no se ha oído hablar durante más de 30 años. Sus familiares han sido encarcelados y torturados por intentar saber la verdad sobre su paradero.

Mientras los derechos humanos de los saharauis son violados en su propio país por una potencia colonial extranjera, la comunidad internacional mira para otro lado.

Muchos gobiernos tienen un doble discurso sobre la cuestión del Sáhara Occidental. Por un lado, afirman apoyar los esfuerzos de las Naciones Unidas para encontrar una solución al conflicto. Pero por otra parte, establecen tratos comerciales con Marruecos - dentro del territorio ocupado.