Miles de saharauis se enfrentan a un duro invierno de frío y ausencia de alimentos.


Smara (Campamentos Saharauis), 28 noviembre de 2018. -(El Confidencial Saharaui).

Por ECS.

● Los recortes obligan al Programa Mundial de Alimentos (PMA) a reducir la ayuda en los campamentos saharauis, donde habitan 173.000 personas, afirma Romain Sirois, responsable de la organización en Argel.

Campamentos Saharauis de Dajla/ECS. Archivo 


En los campamentos saharauis en suroeste de Argelia viven unas 173.600 personas, según un informe de Acnur (la agencia de Naciones Unidas para los refugiados) de principios de este año, a los que la organización proporciona alimentos básicos. La falta de financiación, sin embargo, impone recortes en los programas de meriendas escolares y apoyo nutricional, según informa Sirois, responsable de PMA en Argel.

Las duras temperaturas invernales y las condiciones climáticas asociadas, incluyendo olas de frío seco, están dificultando aún más la vida de los miles de saharauis en el suroeste de Argelia.

Frente a uno de los inviernos más duros en años, organizaciones No gubernamentales que trabajan sobre el terreno advierten del riesgo al que se ven expuestas las vidas de los saharauis debido a las pésimas condiciones en las que se ven obligados a vivir.

La miseria que padecen miles de saharauis estos días en condiciones de vida que se han vuelto aún más precarias con la llegada del invierno, que paralizan estas regiones por las bajas temperaturas, los fuertes vientos e inclementes tormentas frías. La tormenta, calificada por muchos como "la peor en los campamentos saharauis de la última década".

Las más de 170.000 personas que viven actualmente en los campamentos saharauis, suroeste de Argelia, se encuentran en unas condiciones muy extremas y en una crisis alimentaria, los saharauis se enfrentan a un duro invierno de hambre y frío.

La actual crisis económica y sus consecuencias, el aumento permanente de los precios de los alimentos, el aumento de las catástrofes naturales en los últimos años en esta zona, todos estas consecuencias preocupan a las autoridades saharauis ya que está afectando a los ciudadanos saharauis y sin poder hacer nada al respecto.

Las distintas Organizaciones que trabajan sobre el terreno y la propia Media Luna Roja Saharaui (MLRS), han constatado que las ayudas humanitarias disminuyen continuamente, que la crisis alimentaria y la falta de medicamentos en los campos es una trágica realidad.

El pueblo saharaui encontró su refugio en el área de la Hamada argelina de Tindouf, una de las regiones más inhóspitas del planeta, al suroeste de Argelia, en la frontera de Mauritania, Sáhara Occidental y Marruecos.