Marruecos festeja lo que la comunidad internacional repudia.


Madrid, 07 noviembre de 2018. -(El Confidencial Saharaui).


Por ECS. / 23:14/06|2018.





El rey de Marruecos Mohamed VI/ de su discurso de hoy




El 6 de noviembre de 1975, un país, Marruecos, recurrió a la guerra para alterar sus fronteras internacionalmente reconocidas, invadiendo un territorio ajeno.

Cuarenta y tres años después, ningún miembro de la Comunidad Internacional, ha reconocido, esa alteración violenta de las fronteras. Lejos de ellos, los tribunales de medio mundo, empiezan a adoptar resoluciones tras resoluciones en las que afirman que aquel acto es contrario a la legalidad internacional.




Sin embargo, Marruecos, sigue empeñado en festejar, pese a su soledad en las celebraciones (excepción hecha de algún futbolista brasileño arruinado), aquel acto de agresión que, en ese mismo día, había sido condenado, en los términos más gruesos, por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

En su discurso de hoy, dedicado a celebrar aquella infame agresión, el monarca alauita, con claras dificultades en la respiración, ha venido a mezclar churras con merinas. Y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Ginebra en diciembre próximo, ha querido invitar a Argelia a abrir un diálogo ‘franco y directo’.




Pero, precisamente, es la falta de franqueza lo que imposibilita ese diálogo. Y la razón es muy sencilla: Ni Argelia, ni ningún otro Estado, puede dejarse manchar por un acto que la Comunidad Internacional ha calificado de deplorable. Luego no resulta de recibo anunciar esos deseos de diálogo franco y directo, en la fecha de celebración de aquella agresión.

La pregunta que muchos diplomáticos formulan es porqué Marruecos, no ha buscado otra fecha para este anuncio. Y la respuesta está en que, de aquí a diciembre, ya no hay fecha señala para dar ese anuncio.




Luego, lo que realmente pretende Marruecos, no es abrir un diálogo franco y directo con Argelia. Es más, ese diálogo, lo lógico es que sea un diálogo serio y franco. Pero cuando, Marruecos, insiste en la expresión directo, está insinuando, quitar a alguien de en medio. Está insinuando que las negociaciones directas, en las que insiste el Consejo de Seguridad, sean entre Argelia y Marruecos y no entre el Polisario y Marruecos. En consecuencia, este llamamiento “franco y directo” no es más que un intento de arrastrar, a Argelia, a desacatar el mandato del Consejo de Seguridad, suplantando al Polisario, en las negociaciones.

Curiosamente, apenas seis días después de que el Consejo de Seguridad, exhortara a las partes, Frente Polisario y Marruecos, a que reanuden las negociaciones de buena fe, Marruecos, se acuerda de su vecino oriental y le pide diálogo franco y directo.

La pretensión marroquí de bilateralizar el conflicto es sobradamente conocida por quienes siguen el asunto de cerca. De ahí, que resulte altamente probable que, en Argelia, no le hagan el menor caso, a este llamamiento.