El Ministerio de Exteriores español difunde un mapa donde incluye al Sáhara Occidental como Marruecos.


Madrid, 29 noviembre de 2018. -(El Confidencial Saharaui).

Por ECS/ agencias 

● El Ministerio de Exteriores de España incluye el Sáhara en Marruecos, y lanza una advertencia a los ciudadanos a la hora de viajar el país norteafricano.

Fragmento del mapa difundido por el digital ABC/ incluyendo el Sáhara Occidental ocupado en Marruecos 

El mapa de la peligrosidad en el mundo, realizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España, incluye el Sáhara Occidental como parte de Marruecos pero sin incluir los Territorios Liberados.

El Gobierno español establece una relación, país por país, de recomendaciones de viaje para los españoles antes de salir al extranjero. Estos consejos son actualizados de forma continua en función de los acontecimientos. A partir de la literalidad de estos avisos, indirectamente se desprende un índice oficioso de peligrosidad mundial, representado en un mapa interactivo a partir de colores.



Según las recomendaciones del Ministerio español, sitúa a Marruecos en la sección "Amarilla", encabeza, a África y lo considera un país de delincuencia alta sin ser alarmante y advierte a los viajeros españoles a tomar precaución a la hora de visitar el país magrebí. También Iberoamérica, con Chile, Argentina, Uruguay, Bolivia, Cuba, República Dominicana y Costa Rica. La lista se amplía respecto al año pasado, gracias a la incorporación de países que han mejorado su situación, como Ruanda y Trinidad y Tobago.

Según el mapa interactivo a partir de colores, los Territorios Liberados del Sáhara Occidental son una zona considerada "sin peligro" ya que está en color azul al igual que países como Estados Unidos, Canadá y Noruega..., entre otros. No obstante, Exteriores remarca en cada información de país: «Se recuerda que en estos momentos ninguna región del mundo y ningún país están a salvo de posibles actos terroristas».

Para quedar bien, Exteriores ha publicado una nota, bajo el mapa, aclarando que las fronteras trazadas no son necesariamente las reconocidas oficialmente. Los nombres que aparecen en los mapas tampoco coinciden necesariamente con los reconocidos oficialmente.