El Gobierno saharaui reclama a la compañía neozelandesa Ravensdown 7 millones de dólares.


Madrid, 30 noviembre de 2018. -(El Confidencial Saharaui).

Por Lehbib Abdelhay/ECS.

El gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), le ha reclamado a la compañía neozelandesa productora de fertilizante Ravensdown 7 millones de dólare, el valor de la carga de fosfato que llegó a la ciudad de Napier el pasado viernes, informa la prensa neozelandesa


Carga de fosftato a su llegada en Naviera a Napier en Nueva Zelanda/ Stuff


Tanto la compañía Ballance Agri-Nutrients como la propia Ravensdown se han negado a dar marcha atrás en el controvertido comercio, alegando que el comercio del fosfato saharaui "impulsa la prosperidad y el bienestar social en la comunidad neozelandesa".

Según declaración del representante saharaui en Nueva Zelanda, Kamal Fadel, "o desviar la carga de rocas fosforicas del puerto de Napier o pagar el valor de la misma".

En últimos meses se está incrementando la presión sobre las compañías extranjeras que explotan, de forma ilegal, las riquezas naturales del Sáhara Occidental para que dejen de importar fosfato del territorio. La ONG Western Sahara Resource Watch (WSRW) dice que desde el comienzo del próximo año el número de importadores se reducirá a tres: las dos actuales compañías neozelandesas, Ballance Agri-Nutrients, Ravensdown y la filial de la empresa gubernamental marroquí OPC, que está a cargo de la operación de extracción de fosfato, Paradip of India.

Según un portavoz de Ravensdown dijo que la compañía de cargas tenía un acuerdo comercial con la empresa gubernamental marroquí OCP, que tenía un título válido para dicha carga.

"Esta compañía ha demostrado que cumple con las directrices de la ONU que se aplican cuando se trata de territorios como el Sáhara Occidental", señaló el portavoz. Y llamó al Frente Polisario a una reunión bilateral para discutir el tema de las exportaciones de fosfatos del territorio bajo ocupación militar marroquí.