El Frente Polisario condena el "discurso de la expresión del mal sentir" del rey de Marruecos.


Madrid, 07 noviembre de 2018. -(El Confidencial Saharaui).



Por Lehbib Abdelhay./ ECS







El Frente Polisario ha calificado el discurso del rey de Marruecos, Mohamed VI de "vacío", y de "grave amenaza" contra la estabilidad de la región, así como para los esfuerzos internacionales en pro de la paz.

En declaraciones a El Confidencial Saharaui, el coordinador saharaui con la Minurso, Sr.Mhamad Jadad, considera que dichas expresiones contenidas en la alocución del monarca, están dirigidas contra los saharauis, así como "contra la comunidad internacional. Mohamed VI va "a contrasentido" de la vía trazada por la comunidad internacional sobre la base de una solución justa y democrática del conflicto", añade.

"Condenamos un discurso que constituye una tentativa de dar una interpretación errónea de los objetivos de cita de las negociaciones de Ginebra", recalca.

Este discurso "es la expresión del mal sentir" que vive el régimen marroquí frente a la voluntad de las Naciones Unidas de dar una nueva dinámica y un ritmo acelerado a la mediación para llegar mediante la negociación a una solución que garantice la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental", ha apuntado.



El contenido del discurso con motivo del 43 aniversario de la llamada Marcha Verde, "está lejos de cualquier deseo y buena voluntad de cooperación constructiva para alcanzar una paz justa y definitiva de conformidad con los requisitos de la legitimidad internacional", agrega.

El gobierno saharaui y el Frente Polisario, según el comunicado difundido hoy por la agencia oficial SPS, condenan la situación intransigente y peligrosa que no favorece al nuevo Secretario General de las Naciones Unidas en sus esfuerzos para crear una nueva dinámica para resolver el conflicto.



La única solución justa y democrática al conflicto es el referéndum sobre la autodeterminación tal como fue aprobado por la Organización de la Unidad Africana en su Reglamento 104 de 1983, y que había sido elogiado por la Unión Africana en el plan de acción de Trípoli de 2009, y fue adoptado por la ONU, además de ser ratificado por el Consejo de Seguridad y firmado por las dos partes en conflicto.

Por último el Frente Polisario exige a la ONU llevar a cabo su papel para acelerar el proceso de descolonización del Sáhara Occidental y permitir al pueblo saharaui ejercer su libre determinación, además de solicitar sanciones a Marruecos con el fin de cumplir con las resoluciones de legitimidad internacional y poner fin a sus abusos y graves violaciones de los Derechos Humanos en los territorios ocupados del Sáhara Occidental.