Argelia considera la llamada de Mohamed VI como un “no evento”.


Argel, 10 noviembre 2018. -(El Confidencial Saharaui).



Por Mariam Jawda Mouloud/ECS.


La frontera Argelia Marruecos/ agencias 




Argelia hace caso omiso a llamada lanzada por Mohamed VI para un diálogo directo entre Argelia y Marruecos y lo considera como un fiasco, un “no evento”, según indicó este sábado 10 de noviembre una fuente argelina autorizada al digital TSA.

“Esta oferta dudosa en su forma (con motivo de la celebración de la marcha verde, repudiada por el gobierno argelino ya que representa la ilegal ocupación del Sahara Occidental por Marruecos) y sospechosa por su contenido (voluntad de bilateralizar la cuestión del Sahara Occidental) es considerada como un acontecimiento que nunca ocurrió, y, por ende, no merece una respuesta formal”, ha añadido la fuente oficial argelina.



El martes pasado, con motivo de su tradicional discurso que conmemora el aniversario de la ocupación ilegal del Sahara Occidental, el rey de Marruecos Mohamed VI tendió una mano a Argelia proponiendo “la puesta en marcha de un mecanismo político conjunto para el diálogo y la consulta”, con el fin de traspasar las diferencias entre los dos países.

Sin embargo, para Argelia, cansada y decepcionada por las anteriores versiones de Mohamed VI, y las falsas aperturas pensadas en función de plazos, esta llamada no es nada sincera.



Por su parte Argelia, ya en junio de 2013, había hecho públicas sus condiciones para la normalización de las relaciones con Marruecos, y sobre todo para la reapertura de la frontera terrestre, cerrada desde hace más de veinte años: “la reapertura de la frontera es una cuestión de soberanía, que compete la jurisdicción exclusiva del gobierno argelino y las condiciones que deben prevalecer son conocidas por nuestros vecinos”, afirmaba Amar Belani, por entonces portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores del país.

Las condiciones que pone sobre la mesa el gobierno de Argel son las siguientes: el “cese de la campaña de denigración contra Argelia”, “una cooperación sincera, eficiente y productiva que de resultados contra la agresión de la que somos objeto a diario en materia de infiltración de drogas”, así como el respeto a “la posición del gobierno argelino en lo que concierne la cuestión del Sahara Occidental, que nosotros vemos como una cuestión de descolonización que debe encontrar una solución conforme a las legalidad internacional bajo los auspicios de las NNUU”.



Por entonces Marruecos había reaccionado a esta declaración expresando su posición más radical: “el mismo principio de introducir una condicionalidad unilateral en la normalización de las relaciones bilaterales es una práctica de otros tiempos… denota una cultura política de una era pasada, en desfase con las exigencias y las perspectivas del siglo XXI”, según declaró el ministro marroquí de Asuntos Exteriores