Actualidad | La malnutrición amenaza a miles de niños saharauis


Madrid, 07 de octubre 2018. -(El Confidencial Saharaui).

Por ECS.



Los recortes obligan al Programa Mundial de Alimentos (PMA) a reducir la ayuda en los campamentos saharauis, donde habitan 173.000 personas, afirma Romain Sirois, responsable de la organización en Argel.



Tres niños saharauis, entre los escombros de casas destruidas. 




En los campamentos saharauis en suroeste de Argelia viven unas 173.600 personas, según un informe de Acnur (la agencia de Naciones Unidas para los refugiados) de principios de este año, a los que la organización proporciona alimentos básicos. La falta de financiación, sin embargo, impone recortes en los programas de meriendas escolares y apoyo nutricional, según informó Sirois en un amplio artículo publicado por PLANETA FUTURO.

El PMA se ha especializado durante años en la distribución de una canasta básica, que provee a los saharauis 17 kilos de entre cinco y nueve productos alimenticios (dependiendo de la financiación), siempre manteniendo el aporte de la ración en el mínimo de 2.100 kilocalorías por día y por persona recomendado. En la actualidad la reciben 125.000 personas, pero el PMA está revisando los niveles de inseguridad alimentaria para ver si se debe ajustar el número de beneficiarios.



Otra actividad es la distribución de meriendas para unos 41.000 niños de escuelas primarias. “Es un programa que ayuda a que niños y niñas vayan al colegio, aunque en la cultura saharaui la educación es muy importante y ya de por sí las familias tienden a enviar a los niños a la escuela”, explica Sirois. La merienda proporciona un vaso de leche y galletas, siempre y cuando haya fondos. "En este momento, por ejemplo, estamos recortando las meriendas escolares por falta de financiación: no hay galletas y hay leche para la mitad del vaso (40 gramos)”.

La tercera actividad es apoyo para la prevención y el tratamiento de la malnutrición aguda. “Se hace a través de una ración suplementaria de una mezcla de maíz y soja, fortalecida, aceite y azúcar”, puntualiza Sirois. “Es un suplemento que damos a las mujeres lactantes y embarazadas y a niños y niñas menores de cinco años cuando hay riesgo de malnutrición. En ese programa también hay problemas de financiación”.



“Tenemos una decena de donantes que, año tras año, permanecen”, señala Sirois. “En el último lustro, tuvimos a la Unión Europea, Estados Unidos, Suiza y España, según el nivel de financiación. En 2017, por ejemplo, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo contribuyó con 1,4 millones de euros, mientras que las comunidades autónomas (Extremadura, La Rioja, Madrid, Murcia y Galicia) aportaron otro medio millón de euros. Para los saharauis, los lazos históricos que tienen con España todavía son muy fuertes”.