Marruecos, un navío a la deriva.


Análisis sobre la deteriorada y explosiva situación en Marruecos.


Las Palmas de Gran Canaria, 08 Octubre de 2018. -(El Confidencial Saharaui).




Por Mariam Jawda Mouloud/ECS. 


Durante las protestas del RIF/ El País  

Algo está pasando en Marruecos que, informalmente hablando, se puede afirmar que el país no sienta bien. De momento no hay presagio de una revolución social ni de una situación de insurrección, pero una serie de acontecimientos perturbantes revela malestar y tensión que supondría una gravísima imprudencia ignorarlas.




Recientemente corrió el rumor en las redes sociales de la existencia de una embarcación para narcotraficantes, que podría transportar a personas de la costa marroquí hacia Europa. El pasado martes 25 de septiembre, decenas de jóvenes marroquíes, se lanzaron a una embarcación con el fin de alcanzar su ansiado sueño de llegar a España. Finalmente, la marina real marroquí dispara a dicha embarcación, al negarse a obedecerles. El balance final de esta operación se salda con la vida de una joven de 22 años procedente de Tetuán y deja a otras dos personas graves, uno de ellos al que tuvieron que amputarle la mano.

Este drama es el punto final de un verano excepcional en el que se han visto en redes sociales como los jóvenes inmigrantes graban, entre alegría y satisfacción cómo alcanzan el estrecho de Gibraltar. Todo un desafío para las autoridades marroquíes. Entre estas grabaciones, se puede ver a mujeres jóvenes marroquíes alegrandose por haber comenzado el camino en España, en busca de una vida mejor, un acontecimiento que antaño era exclusivamente masculino. Qué es lo que está pasando entonces en Marruecos para que una buena parte de la juventud esté huyendo del país mientras que se afirma obtener buenos resultado en el FMI y el Banco Mundial?




Cuanta ironía: las salidas de pateras se producen a tan solo a metros del puerto de Tánger Med, un enorme complejo portuario y logístico, construido hace diez años para conectar a Marruecos con la modernización, rodeado de compañías tales como Peugeot, Dacia o la aeronáutica Daher. Sin embargo, las enfermedades del Marruecos contemporáneo parecen que se encuentran en el estrecho del litoral, rodeadas de las montañas del Rif: pobreza, desempleo juvenil y tráfico de drogas.

A lo largo de sesenta kilómetros, las carreteras relucientes cruzan territorios donde las escuelas públicas se encuentran en un estado deplorable y los funcionarios electos locales brillan por su inutilidad. Para alguien que haya estado ausente por 20 o 25 años, a su regreso, se encuentra con una doble realidad: las infraestructuras a la entrada de la ciudad llaman la atención, en cambio los hombres y las mujeres tienen que soportar cada vez verse mal gobernados. 





Los representantes electos regionales y locales, como sus homólogos en Rabat, dan la impresión de una elite desorientada que se conforma con observar la realidad sin mover un dedo. Los problemas se acumulan y se espera que el Rey pronuncie un discurso a la nación para que los mandatarios por fin se dignen en escuchar las quejas de la población.

Situado a 14 km de las costas españolas, Marruecos no deja indiferente a Europa. Europa por supuesto le debe ayudar, pero como ayudar un país cuya clase política parece no ejercer su responsabilidad ? la problemática tiene fondo político y concierna a los marroquíes en primer lugar y son ellos los que deben revelarse y lo más pronto posible. Nadie podrá hacerlo por ellos, ni siquiera un alto funcionario de la Bruselas, ni de una agencia de la UE. Hay cuestiones que solo la política puede resolver.