La juventud saharaui dispuesta a emprender una guerra para recuperar su tierra.


Las Palmas de Gran Canaria, 01 noviembre de 2018. -(El Confidencial Saharaui).




Reportaje de Le Soir. Traducción de Mariam Jawda Mouloud /ECS.



Jóvenes Saharauis durante festejos en los Territorios Liberados del Sáhara Occidental/foto Porunsaharalibre





“No hay otra alternativa a las armas” afirma Mohamed. “Estoy seguro que es a través de la guerra que conseguiremos nuestra independencia. Hasta que no vea las balas bailar sobre su cabeza, Marruecos no se dará por aludido, ni se moverá de nuestras tierras” añade el joven saharaui.

En el patio de la Escuela Simón Bolívar, a las afueras del campamento de refugiados de Smara, al suroeste de Argelia, el debate está más que servido. “Es a través de la política que alcanzaremos la independencia. La guerra solo provoca sufrimiento y pérdidas humanas”, le contesta una estudiante de bachillerato. “Pero si hubiera que elegir entre la guerra y quedarse aquí, yo prefiero la guerra. Quedarse no es ninguna opción”, añade otro compañero. A lo que se suman otro estudiantes y afirman: “Lo que se ha tomado por la fuerza, solamente puede ser devuelto por la fuerza”




Unos apoyan la opción bélica, otros, la refusan. Pero si hay algo en lo que coinciden estos estudiantes, en que la ronda de negociaciones prevista para diciembre entre el Polisario y Marruecos, no aportará ningún cambio sustancial a su situación. “Ya ha habido otras rondas de negociaciones que no han cambiado nada. Marruecos miente y no va a ceder el Sahara Occidental así como así”, aseguran estos jóvenes.

Hace ya bastante tiempo que estos jovenes están decepcionados. Han nacido en los campamentos de refugiados saharauis y allí han pasado la mayor parte de sus vidas, al igual que sus padres. En estos últimos años ven como la temsión se ha ido intensificando. Las inscripciones en las filas del ejército han aumento y hay muchos jóvenes que desean retomar la lucha armada. Y también porque el alistamiento en el ejército se presenta como uno de las pocas salidas profesionales para la juventud saharaui.




Una gran parte de los saharauis han obtenido títulos universitarios en el extranjero y muchos de ellos trabajan en el exterior. Ya que en los campamentos las oportunidades son más bien escasas para aquellos que eligen quedarse junto a sus familiares. La ocupación y la no resolución de la cuestión saharaui provocan, sobre todo entre la juventud, una gran frustración.

Hay un slogan saharaui que reza lo siguiente: “los jóvenes saharauis serán quienes saltaran el muro” . En contraposición, se ven contenidos por otra gran parte de la población saharaui de más edad y más prudente. “Si nos metemos en un conflicto armado, por supuesto que me uniría a las filas de combate, pero lo cierto es que perderemos muchas vidas y nosotros ya somos una población poco numerosa”, alega otro saharaui, que prefiere mantenerse en el anonimato. La juventud saharaui también se enfrenta a otro problema. “Los más veteranos que han ido a la batalla, se aferran al poder, y rechazan ceder el paso a las nuevas generaciones, alegando que estos últimos no conocen la guerra, y que no saben lo que ello significa”, añade el joven.

Por su parte el Ministro de Juventud y Deporte saharaui, Ahmed Lehbib, reafirma el comentario anterior. “Los jóvenes aportan grandes propuestas a las instituciones; sin embargo, se ven apartados en muchas ocasiones del poder. Y representan una minoría dentro de la política saharaui. Ahmed Lehbib, de pelo grisáceo, a pesar de tener tan solo 32 años, es el ministro más joven del gabinete saharaui.




Mientras, al otro lado del muro, Marruecos viola sistemáticamente los DDHH de los saharauis por el simple hecho de reivindicar su derecho a la autodeterminación y la independencia. Las imágenes de las prácticas represivas de las autoridades marroquíes llegan a los móviles de los jóvenes residentes en los Campamentos, haciendo explotar su cólera ante la inacción de la comunidad internacional. Sobre todo Francia, principal aliado de Marruecos, que utiliza su derecho al veto en contra de los saharauis.

“Nuestro principal enemigo ahora mismo, más que Marruecos, es Francia”, afirma el ministro de la Juventud. Sentado dentro de una jaima, Lehbib afirma que no desea la prolongación de la Minurso, ya que según él, no sirve de nada y solo alimenta el statu quo en la zona. “Si la Minursos abandona el lugar, esto significa que podremos retomar las armas. Y es algo para lo que estamos preparados. Si es necesario, mañana mismo. Nuestro coraje y ansias de libertad son nuestra mejor arma”, concluye el Ministro saharaui.