El fallido boicot marroquí.


Las Palmas de Gran Canaria, 10 Octubre de 2018. -(El Confidencial Saharaui).



Por Mariam Jawda Mouloud/ ECS. 



Durante reiterada de la delegación marroquí de una cumbre con Japón/ agencias.




Al alzar la voz en contra de Japón, culpable de haber invitado en contra de su voluntad al Polisario a la reunión multilateral, Marruecos quería curarse en salud para la próxima cumbre afro-nipona, prevista para 2019 en Tokio. Es decir, asegurarse de una cumbre sin presencia del Sáhara, enemigo declarado de Rabat. O sea, el Reino alauita apuesta jugando a todo o nada.

Por alguna razón, el incidente debió haber sido una réplica suave de la riña de Maputo, que tuvo lugar en la capital de Mozambique, en agosto de 2017, en la que la delegación marroquí protagonizó un ridículo encuentro con los dirigentes africanos al pretender expulsar a la RASD del evento, llegando incluso a utilizar la fuerza. Sobre terreno japonés, país del nacimiento de las artes marciales, esta vez y debido a múltiples intereses, se han contenido para no acabar en encuentro combativo. Y así es como acontecieron los hechos: Marruecos se retiró de la sala, seguido por la mirada fría de la representación saharaui y sus aliados. Japón, por su parte, definió su postura, pronunciando un discurso que puso punto y final al incidente. Fin del episodio.


”Quiero anunciar que aunque un grupo, que reivindica ser una nación, que Japón no reconocer como tal, está sentado en esta sala, esto no implica el hecho de que Japón lo reconozca como Estado, ni implícita ni explícitamente. Quiero dejar claro también que no se debe poner sobre las mesas ninguna placa que identifique a ningún nombre a parte de la Unión Africana y de Japón. Quienquiera que no cumpla con este requisito, deberá abandonar la sala”.
Así ha sido advertido el ministro japonés de Asuntos Exteriores, Taro Kono, en la clausura de una reunión ministerial de la UA-Japón en el margen de la Conferencia Internacional de Tokio sobre el Desarrollo de África ( TICAD). De este modo, Japón se disculpaba de casi haber invitado en su propio terreno, al parecer sin saberlo, a la delegación de la República Árabe Saharaui Democrática.

Ante los rumores de la prensa marroquí, que justifican la presencia de la Rasd en la Cumbre afro-japonesa, alegando que entraron con acreditación argelina, el Embajador de la Rasd en Addis Abeba, Lamine Aba Ali, declara a Sputnik que “no le interesa en absoluto lo que difunda la prensa alauita. Es más, lo más importante es tener en cuenta que la reunión TICAD ha sido programada en Tokio en el margen de la Cooperación entre Japón y la UA. Y la UA, por su parte deja claro que todos los Estados miembros tienen derecho en la participación en asuntos de cooperación de la UA con países u organismos extranjeros. Y la República Árabe Saharaui Democrática, en tanto que país miembro y co-fundador del más alto órgano africano, no podría ser una excepción”.



Sin embargo, esta regla no se aplica en la circunstancia de que el evento tenga lugar en un país extranjero. En este caso, el país anfitrión tiene la elección de elegir quién puede invitar a su territorio o no. Entonces, qué ha pasado con el caso de Japón.

Según una fuente diplomática, dentro del seno de la organización africana, “la información de la promesa nipona de invitar a la RASD ha sido anunciada por el Vicepresidente de la Comisión de la UA (CUA), Kwesi Quartey, delante de todos los representantes permanentes. Lo que se interpreta de dos maneras: o bien los japoneses han mentido o bien la CUA sabía que Japón no iría a invitar a la RASD, pero quiso evitar un largo debate y prefirió que este asunto estallara en Tokio”.

Aunque Japón, se disculpó, dejando claro su posición con respecto al Polisario, fuentes marroquíes a Sputnik, afirman que el país anfitrión ha enfadado al Gobierno alauita y no ha tenido en cuenta los compromisos que han acordado los Ministros de ambos países sobre todo durante sus encuentros en la 73 Sesión de la Asamblea de la ONU, este pasado mes de septiembre.



Con tal de entorpecer cualquier maniobra saharaui, los Marroquíes intentan a todo costa bloquear la participación del Frente Polisario en la próxima Cumbre de TICAD de 2019. Y lo ocurrido durante esta cumbre es para garantizar que no ocurra en la siguiente.

En plena competencia con China en África, Japón no querrá perder esta ocasión de tener a 55 Jefes de Estado en su propio país para avanzar en los proyectos bilaterales. Marruecos lo sabe bien y quiere aprovecharse, y abandona para crear un boicot. A Japón solo le deja dos opciones: satisfacer a Marruecos y arriesgarse en un boicot a los Pro-RASD… o lo contrario. Dicho esto, el boicot de Marruecos y de sus aliados resulta muy difícil de contemplar, teniendo en cuenta los intereses de estos países con Japón. Por otra parte, los países que apoyan a Marruecos no irán tan lejos hasta el punto de desairar a Japón. Sin embargo esto es un juego de Poker, y Marruecos va a por todas, afirma una fuente de Sputnik.