EE.UU incluye la cuestión saharaui en el programa mensual del Consejo de Seguridad.






Nueva York, 06/09/2018. - (El Confidencial Saharaui).

EE.UU asume presidencia del Consejo de Seguridad de ONU: el conflicto saharaui, uno de sus principales retos.


Nikki Haley, embajadora de EE.UU ante el Consejo de Seguridad/Agencias


Estados Unidos asumió este lunes la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU, en medio de críticas por su decisión de cortar completamente sus fondos a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA).

Según el programa mensual del organismo, Estados Unidos tratará de impulsar desde la presidencia del Consejo de Seguridad la solución del conflicto del Sáhara Occidental, la lucha contra el terrorismo, la crisis en Siria, la situación humanitaria en Yemen, entre otros asuntos.

El Consejo de Seguridad está compuesto de 15 miembros, cinco permanentes (China, Francia, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos) y 10 no permanentes (Bolivia, Costa de Marfil, Guinea Ecuatorial, Etiopía, Kasajistán, Kuwait, Países Bajos, Perú, Polonia y Suecia).

Como miembro permanente del Consejo, Estados Unidos asume este cargo en un momento tenso del panorama mundial, sobre todo en Oriente medio, norte de África y América Latina.




Nikki Haley, embajadora permanente de EE.UU en el Consejo, asumió la presidencia rotatoria del organismo multilateral para este mes, en medio de las expectativas por la reanudación de las negociaciones de paz en el Sáhara Occidental.

El órgano de 15 miembros definió a puertas cerradas el programa de trabajo de septiembre, el cual incluirá de­bates sobre las amenazas a la paz, el seguimiento a las principales crisis y el análisis de misiones de cascos azules (MINURSO, Minusma y Undof..) de la organización, informó Reuters.

El conflicto del Sáhara Occidental


Estados Unidos tendrá que afrontar este mes uno de los problemas más complejos que tiene en sus manos el Consejo de seguridad de las Naciones Unidas, como es el conflicto del Sáhara Occidental, una antigua colonia española ocupada por Marruecos desde finales de 1975 y que se ha convertido en el último caso colonial de toda África.

En esta situación, EE.UUU -como presidenta del Consejo y miembro permanente en el- tendrá que plantear al resto de los miembros el abordaje del informe que presentará, el próximo 28 de septiembre, el Secretario General de la ONU Antonio Guterres.

La resolución aprobada el pasado 29 de abril de 2018 por el Consejo de Seguridad, ha exigido a Marruecos y al Frente Polisario reanudar, cuanto antes, las negociaciones diplomáticas para la resolución final del conflicto.

Diplomáticos del Consejo de Seguridad señalan que Francia, tradicional aliado de Marruecos y con poder de veto como miembro permanente, se opone a cualquier solución del conflicto.

El Secretario General de la ONU presentará el día 28 su informe sobre el Sáhara Occidental

El Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, presentará el próximo 28 de septiembre su nuevo informe sobre el conflicto en el Sáhara Occidental al Consejo de Seguridad.

Después, el Consejo de Seguridad de la ONU estudiará la nueva resolución que extiende o no el mandato de la MINURSO para el 31 de octubre.

En los meses previos a la presentación de dicho informe, hubo una serie de acontecimientos y acciones protagonizadas por las partes y/o sus aliados, dirigidas a intentar influir inicialmente al SG, y posteriormente al Consejo de Seguridad.




Se espera que en las próximas semanas el Consejo de Seguridad se pronunciará sobre una resolución que prorroga la estancia en el terreno de la MINURSO. Según fuentes diplomáticas, el actual informe tampoco incluye ninguna mención sobre la posible vigilancia en materia de Derechos Humanos en los territorios ocupados el Sáhara Occidental.

Guterres abordará dicho informe en una reunión con el Consejo de Seguridad de la ONU en una sesión a "puerta cerrada" y posteriormente comparecerá ante la prensa.

La ONU urge a Marruecos y al Frente Polisario a retomar las negociaciones "sin condiciones previas y de buena fe" con el fin de lograr una "solución política justa, "realista", duradera y mutuamente aceptable, que prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental".