Desesperación extrema en Marruecos: “falacias sobre supuestos vínculos entre Irán y el Polisario”.


Opiniones/ECS

Madrid, 30/09/2018. - (El Confidencial Saharaui).

OPINIÓN de Haddamin Moulud Said.






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Dos saharauis con una bandera de la RASDA frente al muro de la vergüenza.



Nunca antes como ahora, una administración americana, ha estado tan pendiente de Irán. El hecho de que Trump se haya decidido a crear una OTAN árabe (de la que, por cierto, ha excluido a Marruecos), revela el elevado puesto, en el ranking de preocupaciones, que Trump reserva a Irán. Habría que retroceder a la década de los ochenta del pasado siglo, en tiempo de Reagan, para encontrar análogos niveles de confrontación.




En su estrategia contra Irán, los USA, están prácticamente solos. La Unión Europa, Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y otros, han pasado por Washington, para dejar patente su oposición a la estrategia americana. En estas circunstancias, diríase que los americanos estarían encantados con el apoyo de cualquier país, con tal de ir en su compañía, en su guerra diplomática contra Irán. Pero, en su pulso contra los gobernantes persas, los USA, eligen bien a sus aliados. No vale cualquiera.

Existe un país, en cambio, que ha anunciado profusamente que rompe relaciones con Irán y cierra su embajada en Teherán. Un país que, un día sí y otro también, arremete contra Irán. Un país que se ufana, día tras día, en exhibir públicamente su enemistad con Irán. Y, sin embargo, los americanos siguen sin dejarse engatusar por sus cantos de sirena.

En una zona del mundo infestada de tiburones de los servicios de información de medio mundo, como es la zona del Medio Oriente, resulta extraño que ningún servicio de información haya captado los supuestos vínculos entre el Polisario e Irán, excepto los servicios marroquíes.

La conducta pulcra del Polisario y su lejanía de cualquier actividad ajena a su legítima lucha por la libertad e independencia del Sahara Occidental, esa conducta y esa lejanía, corroborados por todos los servicios de información del mundo, son los que empujan, hacia la papelera, los brazos de esos servicios de información, para tirar los informes, made in Morocco, que intentan vincular al Polisario con Irán. Y hete aquí, sin duda, la ratio última que justifica la desafección americana hacia los cantos de sirena de Marruecos.




Y cuando un país, que gasta muchos millones en las más caras agencias de lobby americanas, insiste en dar por cierto lo que los servicios de información del mundo entero tiran directamente a la papelera, por ser falso, ese país sufre un serio grado de desesperación.

Así, el régimen marroquí, ha conseguido enganchar a dos republicanos y un senador para presentar una propuesta al Congreso de los Estados Unidos, donde se denuncia aquello que los servicios de información americanos insisten en desmentir: los supuestos vínculos del Polisario con Irán.

Es evidente, por lo demás, que dicha propuesta no tiene más recorrido que el de servir para la algarabía de los medios de comunicación marroquíes, para quizás intentar justificar, ante su propia opinión pública interna, los millones de dólares que anualmente gasta en las agencias de lobby americanas. Acuciado por las crecientes manifestaciones populares, donde ya se empiezan a corear consignas que amenazan directamente a la estabilidad interna, el régimen se agarra a lo que sea.








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