Denuncian desde la ONU grave situación de derechos humanos en Sáhara Occidental.







Ginebra, 20 sept. - (El Confidencial Saharaui).


La delegación saharaui participante en los trabajos de la ONU 


Una delegación saharaui que asiste a la 39 sesión del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), denunció ayer "diversas y graves" violaciones de los derechos humanos en los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental, la ex colonia edpañola que fue ocupada militarmente por Marruecos desde 1975, y donde se han documentado detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas y ejecuciones extrajudiciales.

En todos los informes del Secretario General de la ONU sobre lo ocurrido desde la ocupación, la Oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas afirma que todos los habitantes del Sáhara Occidental fueron afectados cuando Marruecos se hizo con el control del territorio. 

Asimismo, la delegación participante en los trabajos de la 39° sesión sobre la situación de los derechos humanos, considera grave el efecto que ha tenido sobre "centenares de saharauis que han salido a las calles de El Aaiún el pasado día 19 de septiembre para protestar por la autodeterminación.

En todos casos, el Secretario General de la ONU Antonio Guterres, en su último informe de 2018, recuerda que Marruecos ha violado todas las normas de derechos humanos y, en general, el derecho internacional, una situación de abuso que se exacerba por el hecho de que no hay una rendición de cuentas ante la Justicia por parte de los responsables.




En unas declaraciones ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la delegación participante, ha sostenido que la Policía marroquí y las fuerzas auxiliares intervinieron brutalmente contra una manifestación pacífica de la población saharaui en El Aaiún, intervención que dejó decenas de heridos y detenidos.


"Hemos documentado denuncias creíbles de graves violaciones de los derechos humanos cometidos por formaciones paramilitares marroquíes (La Policía, la Gendarmería Real y/o miembros de DGST), así como por las fuerzas auxiliares y el Ejército", ha denunciado.

Asimismo, la ONU sostiene que "El caso de un preso político saharaui y otros detenidos de forma arbitraria han sido transferidos a cárceles sin juicio, a pesar de que esta práctica está estrictamente prohibida por el derecho humanitario internacional".

Por su parte la activista saharaui Mariam Jawda Moulud, miembro de esa delegación, ha denunciado enérgicamente el "crimen cultural" que lleva a cabo Marruecos en el Sáhara Occidental, y añade; "tras la invasión del territorio, Marruecos empezó a cambiar a todas las inscripciones a todas las personas que quedaron bajo su ocupación para ponerle nombres y apellidos completamente distintos a los que venía utilizando".







En una gravísima violación de las más elementales normas de Derecho Internacional, Marruecos, ha alterado, por completo, la identidad de las personas bajo ocupación. Desde 1975, toda la población bajo ocupación marroquí, ha sido desprovista de sus nombres y apellidos originales y les han sido impuestos nombres y apellidos nuevos, completamente ajenos a su tradición. Y ello con la finalidad de asimilarlos a la población propiamente marroquí. A partir de entonces, todos los nuevos nacimientos han sido registrados de acuerdo a la ley marroquí y no a la ley que venía rigiendo en el Sahara Occidental.