Acuerdo de pesca UE-Marruecos, crea riqueza en España y represión en el Sahara Occidental.






Madrid, 02/11/2018. - (El Confidencial Saharaui). 

Por Lehbib Abdelhay./ ECS. 


Empleado de una almacén de mariscos 


Cualquier español debe saber que, con su dinero, está contribuyendo a la financiación al régimen de Marruecos para que armadores españoles pesquen peces robado a los saharauis, "está usted contribuyendo en una financiación del terrorismo marroquí en el Sáhara Occidental".




El Sáhara Occidental está ocupado militarmente por Marruecos desde 1975 y la UE les da anualmente cuarenta millones de euros, 52 en el nuevo acuerdo, a cambio de pescar en aguas ocupadas, violando la legalidad internacional.

Según la legalidad internacional, Marruecos no puede aprovecharse de los recursos naturales del Sáhara Occidental. Por tanto, todos los productos de este territorio, que son exportados por Marruecos, son productos robados al pueblo saharaui; un pueblo que está dividido desde hace más de 40 años entre campamentos de refugiados y los territorios ocupados.

El problema y la polémica que surge ante el pescado que compramos es de la zona donde proviene, el Sáhara Occidental, considerado por la ONU como «el mayor territorio del planeta que todavía no ha sido descolonizado». Justo hace dos años y medio, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó una sentencia histórica en la que valida el pacto comercial entre la UE y Marruecos, pero excluye el Sáhara Occidental por no considerarlo parte de su territorio.

Hay muchas empresas españolas que saquean las aguas del Sáhara, un grupo compuesto por 45 empresas lleva más de 20 años conservando productos pesqueros del Sáhara ocupado, comercializan en España las marcas de conservas que compramos diario. Dichas empresas poseen en las afueras de Dajla, como reveló La Sexta, varias fábricas especializadas en conservas de pescado y pulpo, con una producción de más de 33 millones de latas. Si se va a supermercados como el del Corte Inglés o Lidl, se encuentran paquetes de pulpo cocido de varias empresas españolas y con sede en Dajla, que especifican claramente que su cefalópodo proviene de las aguas de Dajla.

Marruecos siempre juega su carta habitual y propone su plan que consiste en que se le compren el pescado a cambio de apoyos políticos en el conflicto saharaui.




Las empresas españolas han generado empleo en la industria de la pesca, para los colonos marroquíes en situación ilegal como para 2.000 puestos aquí en España; esas empresas hacen sus inversiones de manera directa y se benefician de la exportación de esos recursos al restos de los países europeos.

Es una cuestión éticamente inmoral, políticamente incorrecta y además es ilegal. Cuando algunas empresas internacionales tienen el interés de cooperar con las autoridades marroquíes para conseguir licencias y establecer negocios en ese territorio No Autónomo, las empresas involucradas alegan que sus contribuciones, sólo intentan proporcionar un desarrollo económico positivo en la población local.