OPINIÓN | El Gran Hermano te vigila; Mohamed VI.


Este individuo que ejerce de monarca, su labor es vigilar y mantener bien atada su población mediante la opresión. 

Amnat Thawra. 

Opinión de Nasra Mah Iahdih Said.

Madrid, 15/08/2018. - (El Confidencial Saharaui). 


Nasra Amah Iahdih Said/Fundadora de Amnat Thawra. 


¿Se acuerdan del “poli en la cabeza” al que yo hacía referencia en mi primer artículo? Bien, pues volvamos a él, pero en lugar de aplicarlo en el ámbito social, hagámoslo en el político. Para ello, tenemos que realizar un viaje hacia la inquietante y a la vez profética novela 1984 de George Orwell.

La novela se desarrolla en 1984 en un futuro Londres. Orwell, habla de una sociedad dividida en tres “estamentos”; los Miembros Externos del Partido único, los del Consejo Interior y por último tenemos la masa popular. El entramado descrito en ésta novela, es el mundo del futuro. Describe una distopía basada especialmente en el miedo.

En este mundo distópico tenemos cuatro tipos de ministerios:

Ministerio de la Paz: se encarga de la guerra y enfocar el odio
Ministerio del Amor: se encarga de torturar, castigar y reeducar los miembros del partido
Ministerio de la Verdad: se encarga de manipular documentos históricos y destruyen otros Ministerio de la Abundancia: se encarga de planificar la economía de tal manera que todos sobrevivan a base de pocas raciones de comida.

En esta sociedad la guerra es eterna, nunca acaba, pues, es la única manera de tener controlada a la masa. El Jefe supremo es el Hermano Mayor, en él, se personifican las ideas del Partido. Su figura es utilizada a modo de propaganda. Este Partido único tiene tres lemas: “la guerra es la paz” “la libertad es la esclavitud” y “la ignorancia es la fuerza”. Con estos lemas, el Partido mantiene a la masa bien atada y controlada con la opresión y el dolor.

En éste mundo hay tres potencias mundiales; Oceanía, Eurasia y Asia Oriental. En Oceanía vive nuestro protagonista, Winston Smith. Estas tres potencias están continuamente enfrentándose, vamos, una especie de Guerra Fría -Es lo que está pasando en la actualidad entre EEUU, Rusia y China-.

La novela de 1984 -que fue escrita en los años 40- es una crítica hacia el stalinismo ruso. El mundo narrado en la novel es el de Oceanía, donde hay un Estado dictatorial. La sociedad de Oceanía está absolutamente controlada, cámaras que vigilan hasta los hogares de los ciudadanos. Cualquier acto rebelde o sospechosos de serlo, su autor será encarcelado. Como para este Estado la vigilancia no es suficiente, se inventan un nuevo lenguaje; la neolengua, este proceso de planificación lingüística es promovida por el gobierno para controlar aún más a la masa, su único objetivo es dominar el pensamiento individual. El trabajo de nuestro protagonista es básicamente modificar o alterar todas las noticias del pasado y ajustarlas a los ideales del Partido.

La novela es magistral y leerla nos sirve para conocer más la Globalización, así como también, distinguir entre los Estado totalitarios. Y cómo no, al leer ésta maravilla, me es inevitable no relacionarla con el Estado Feudal de Marruecos. Haciendo comparaciones, las técnicas y métodos aplicados en la novela, son prácticamente los mismos -aunque de forma sutil- que este Estado utiliza.

Cambia Hermano Mayor por Mohamed VI; un ser omnipresente que justifica su poder mediante la divinidad. Este individuo que ejerce de monarca, su labor es vigilar y mantener bien atada su población mediante la opresión. Todo vale para este ser, con tal de mantener su poder. La voluntad de este monarca déspota se refleja en las leyes de su país. La Constitución que se aprobó en Marruecos en 2011, es la clave para entender el método de autoritarismo que el alauita aplica en su territorio. Ésta Constitución es una especie de Carta Otorgada, que ya en la Europa del siglo XIX fueron realizadas por Las Monarquías Limitadas -Cuando la burguesía se enfrentó a los monarcas- para sobrevivir a las revoluciones. La Constitución que audazmente este señor promulgó es una especie de “todo por el pueblo pero sin el pueblo”-que fue el lema del despotismo ilustrado-.

Hay que reconocer la inteligencia de este Estado genocida cuando intenta/consigue que no haya una revolución en Marruecos, creando una Constitución que sólo será efectiva para garantizar la dominación monárquica, pues ya, la voluntad omnímoda de Mohamed VI se encarga de asegurar la dominación despótica.

-Permitidme el punto y a parte tan brusco-

Decía mi amigo Aristóteles que habían tres formas de gobierno, que son totalmente legítimas siempre y cuando velaran por los intereses generales, aunque él defendía una fórmula mixta:

Monaqruía: gobierno de uno. Que, si éste deja de mirar por el bienestar de los gobernados, se convierte en una TIRANÍA. Efectivamente, esto es en lo que se ha convertido el Estado marroquí.

Aristocracia: gobierno de pocos. Estos serían los que controlan la Globalización; son el Fondo Monetario Internacional. Como bien explica mi querido y amado Eduardo Galeano, son cinco países que controlan el mundo -que son los que más dinero tienen-. Si ésta sólo vela sus propios intereses, estaríamos ante una OLIGARQUÍA.


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Nasra Amah Iahdih Said/Columnas
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Democracia: gobierno de todos. Este tipo de formas de gobierno son las que tenemos en los distintos Estado europeos. Pero si éstos dejan de velar por los intereses del pueblo se convertiría en una DEMAGOGIA -Consiste en mantener el poder a costa de todo-.

Como podemos apreciar, estos grandes genios ya vaticinaron lo que hemos o estamos viviendo, nuestro modo de vivir, de socializarnos y de gobierno.

-Sigo con la novela-

Digamos que el mundo distópico que Orwell describe en su magnífica novela, es lo que hoy día llamamos el Feudalismo marroquí. La población está atemorizada. Se le han aplicado los métodos del Ministerio del Amor y, han sido tan eficaces que los ciudadanos marroquíes, aunque se encuentren en otro país, son incapaces de siquiera cuestionar los actos de ese Estado totalitario -aún sabiendo lo que se cuece fuera del país-. Se creen que su monarca tiene la habilidad omnipotente de conocer sus pensamientos. Mientras, el Ministerio de la Paz y el de la Verdad, se ha aplicado contra el pueblo saharaui. El primero es generando odio en las escuelas y los Medios de Comunicación -perdón, desinformación- de Marruecos contra nuestro ya castigado pueblo, imponiendo así, la idea de que somos meros separatistas. En cuanto al segundo se ha intentado eliminar cualquier contexto histórico que haga referencia al Sáhara Occidental, estableciendo la visión de que el Sáhara Occidental nunca ha existido, vamos, que se encargaron de que el trabajo del protagonista de la novela, Winston – modificar o alterar cualquier rastro en los textos o noticias del pasado- surtiera efecto. Ya, del Ministerio de la Abundancia, los resultados se reflejan con la huida de miles de marroquíes hacia Europa arriesgando así, su vida al atravesar el Mediterráneo. Mientras en su pueblo, la gente te asesina por un mísero móvil, éste monarca déspota, se pasea por las calles de Europa jactándose de un importante estatus económico que atentaría contra la dignidad de sus ciudadanos.

La libertad de la población marroquí está totalmente limitada, y como están apreciando en la lectura ha sido a base de una salvaje estrategia basada en el terror, la censura y el chantaje.

Los lemas de la novela anteriormente mencionados, se aplican al pie de la letra en Marruecos por esos déspotas. “la guerra es la paz”; éste lema le sirve al Estado feudal para amenazar e intimidar al pueblo marroquí. “La libertad es la esclavitud”; éste les sirve para engañar a los ciudadanos, haciéndoles creer que viven en libertad, pero la realidad es que están esclavizados hasta las venas y, el de “la ignorancia es la fuerza” consiste en que, cuanto más ignorante será la sociedad, más fácil será utilizar o amenazar con la fuerza para tenerlos inmóviles y adoctrinados. Eliminando así, cualquier rasgo de rebeldía.

Nuestro querido pueblo, mientras, su causa es una de las más injustamente olvidadas. ¿Cómo es posible que el único pueblo que puede jactarse de abanderar su lucha mediante la paz, su causa esté tan olvidada? ¿Dónde están esos Estados europeos que van predicando las luchas pacíficas? ¿Es que sólo se le hace caso a un pueblo si utiliza la violencia? Si utilizas la violencia para hacerte notar, serás catalogado/a de terrorista, pero si lo haces por la vía pacífica, desapareces, dejas de existir. Este es el mundo de la doble moral en el que vivimos.

La realidad es, que con la inmigración, el Feudalismo marroquí, encontró su “huevo de oro”. Parece mentira que la UE, tan inteligentes y avanzados que son los que la componen, se dejen manipular por un Estado atrasado, del siglo XVIII-XIX. Lo cierto es que la solución al monstruo que están creando -el Estado totalitario de Marruecos- con la financiación para evitar la entrada de inmigrantes, pasa por apoyar la causa saharaui. Con nosotros gobernando nuestro territorio, éstos problemas tendrían una solución HUMANITARIA y no TRATA DE HUMANOS, que es lo que estáis haciendo ¡salvajes!. Si hay algo del que podemos estar orgullosos los saharauis -a pesar de nuestros más y menos- es que somo humanitarios y velamos siempre -o se intenta- por los DDHH y que a las personas se les trate por lo que son; seres humanos.