Marruecos deporta a 4.000 inmigrantes subsaharianos en un día.



Redadas Policiales marroquíes Efe.


Madrid, 16/08/2018.- (El Confidencial Saharaui). Redacción ECS.

Más de 4.000 personas han sido detenidas en operaciones llevadas a cabo por agentes marroquíes en Tetuán, Tánger y Nador. Se ha detenido a mujeres, niños, adolescentes, hombres… sin tener en cuenta si tenían documentación en regla, si eran peticionarios de asilo, si habían obtenido algún tipo de regularización… Las detenciones se han llevado a cabo por la fuerza: todos subidos de forma indiscriminada en autobuses que tienen una única dirección, el desierto.

Las autoridades de Marruecos han deportado a 4.000 inmigrantes procedentes del África subsahariana desde el 14 de agosto y continuará enviándolos de vuelta al desierto a pesar de las críticas de los grupos de defensa de los Derechos Humanos.

Marruecos es un destino como una parada en el camino para los inmigrantes africanos que buscan una mejora de la calidad de vida y huyen de la pobreza, la represión y la inestabilidad en sus países de origen.

La mayoría de estos subsaharianos provienen de países como Burkina Faso, Chard, Senegal, Malí y Níger, entre otros, y muchos son explotados trabajando en trabajos precarios en el campo o en la construcción. Algunos logran trasladarse a ciudades fronterizas con España como Tánger o Nador con la intención de desplazarse posteriormente hasta costas europeas.

Activistas y ONG como Human Rights Watch (HRW) han criticado abiertamente dichas deportaciones. HRW denunció que las deportaciones desde Marruecos estaban teniendo lugar de forma "degradante", sin ofrecer ningún tipo de oportunidades a los inmigrantes tras revisar sus casos de forma individual.

"Estoy en Tiznit (sur de Marruecos). Me han echado. Somos más de 600 personas porque hay unos 12 autobuses con expulsados desde Tánger. Es la segunda vez que me mandan a este desierto en una semana", lamenta Franck (nombre ficticio) en conversación telefónica con eldiario.es, uno de los migrantes expulsados desde Tánger y Nador al sur de Marruecos durante los últimos días.

Las redadas, detenciones y expulsiones de migrantes subsaharianos desde las ciudades del norte al sur de Marruecos han comenzado poco después de que la Unión Europea (UE) aceptase pagar al país magrebí decenas de millones de euros en concepto de "cooperación y desarrollo". Las fuerzas de seguridad han abatido los montes y barrios de migrantes en las ciudades fronterizas con Ceuta y Melilla, principalmente en Tánger y Nador.