HRW derrapa en el Sáhara Occidental.



El Aaiún, 30/08/2018. - (El Confidencial Saharaui). Redacción ECS.


Soldados  marroquíes se preparan para una carga contra saharauis 


Una vergüenza. Un fiasco. Con estos adjetivos, han recibido, muchos activistas saharauis de las Zonas Ocupadas, la visita con la que HRW pretendía hacer un estudio de campo, para elaborar un supuesto informe sobre la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental.

Y hay motivos que deberían hacer saltar las alarmas en los servicios centrales de HRW en Nueva York, porque lo que está pasando con HRW en el Sáhara Occidental ya salta a varias leguas. Y ello, teniendo en cuenta la ya célebre propensión marroquí a infiltrarse en todos los foros donde se aborda la cuestión saharaui. Y sino, que se lo pregunten a los belgas, cuya capital, por albergar a algunos organismos de la Unión Europea, está infestada de espías marroquíes.

Desatendiendo los argumentos con los que el Polisario ha visto fortalecida su posición, después de los últimos pronunciamientos judiciales, tanto en la Unión Europea como en Sudáfrica, HRW, ha hecho caso omiso a los requerimientos que le ha enviado el Polisario y ha decidido que Marruecos es el titular del derecho en el Sáhara Occidental.

En una abierta colisión con el estatuto jurídico internacional del territorio y comportándose como un auténtico pirata, HRW, ha visitado el Sáhara Occidental, sin consultarlo con el representante legítimo del pueblo saharaui.

Pero no sólo eso. HRW, se ha permitido la desfachatez de enviar una delegación compuesta por ciudadanos marroquíes y encabezada por un personaje abiertamente anti saharaui. Un personaje cuyas posiciones a favor de Marruecos son sobradamente conocidas y cuyos reportajes periodísticos, en los que ataca con virulencia al Polisario, están disponibles en las hemerotecas.

Si los servicios centrales en Nueva York, no intervienen, es probable que esta sea la última vez que HRW pise suelo saharaui y es altamente probable que haya roto todo puente de comunicación con el Polisario.

Sin duda alguna, el daño, en términos de imagen internacional, que HRW se ha hecho a si misma tardará tiempo en curarse.

Al fin y al cabo, el Polisario no exigía otra cosa que el escrupuloso respeto al estatuto jurídico internacional del territorio, estatuto que, a ojos de HRW, parece haber cambiado, toda vez que su capacidad de diagnóstico ha sido infestada por agentes marroquíes.