Comienza «la operación retorno» de los más de 4.100 niños saharauis.



Madrid, 24/08/2018. -( El Confidencial Saharaui). VEP.


Los menores han pasado dos meses de vacaciones con familias de acogida españolas. Durante ese tiempo han tenido revisiones médicas, aprendido español y han mejorado su alimentación.


Despedida de los niños saharauis con sus familias de acogida, el pasado verano. ALBERTO DOMÍNGUEZ /HUELVAINFORNACIÓN




A partir de este lunes 27 de agosto comienza la operación de retorno a los campamentos de refugiados para los niños saharauis que este verano han sido acogidos por familias andaluzas gracias al proyecto 'Vacaciones en Paz 2018'.

Los cerca de los 1.000 niños que este año han participado en el Programa Vacaciones en Paz 2018 comienzan el próximo 27 de agosto su regreso a los campamentos de refugiados saharauis del Tindouf, en Argelia. Este retorno será progresivo, pues durará hasta el 05 de septiembre. El 27 partirán desde el aeropuerto de Málaga los niños que residen en Granada, parte de los niños de Cádiz, Málaga y Huelva.

Según declaraciones de la presidenta de la Federación Andaluza de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (Fandas- Sáhara), Gely Ariza, este año el número de familias ha descendido en respecto al año pasado ya que nos quedaron niños en Tinduf con documentación por venir.

Ariza añadió que la Federación tiene la intención de "aplicar el programa con todas las garantías". En este sentido, la presidenta de esta Asociación agradeció la acogida que prestan las familias andaluzas, "que nunca faltan", y apuntó que "el número de niños que han participado este año es inferior por temas burocráticos".

Este año 4.100 menores saharauis han sido acogidos temporalmente por familias españolas. Llegaron escalonadamente desde el pasado mes de junio. A partir del próximo día 25 comienza su operación retorno a su tierra natal.

El objetivo principal del Vacaciones en Paz es sacar a miles de niños saharauis durante los dos meses que dura el verano de las extremas condiciones del desierto, donde se alcanzan temperaturas casi impensables; darles una sanidad de calidad, proporcionarles una alimentación equilibrada que les de la energía suficiente que necesitan y ofrecerles un intercambio cultural con la sociedad española.

Este programa se ha visto muy afectado, pues hace unos años, debido a la crisis económica, el número de familias españolas que se ofrecen a acoger a los pequeños saharauis ha disminuido considerablemente, y es que, esta crisis global golpeó duramente al lado más solidario de España.