Niños saharauis conocen el mar y "una vida mejor" en España.




Niños saharauis a su llegada al aeropuerto, alegres / Google.


REDACCIÓN

27/07/2018 13:32

València, 27 jul (EFE).- ( El Confidencial Saharaui).

Una decena de niños palestinos y veinticinco saharauis están en Valencia pasando sus vacaciones en el marco de Vacaciones en paz, un programa de acogida promovido por la Diputación de Valencia que durante dos meses les da la oportunidad de compartir experiencias y conocer el mar, además de saber "que es posible una vida mejor".

Así lo ha manifestado Sarai Vicente, familiar de acogida y miembro de la Federación Solidaridad con Asociaciones del Pueblo Saharaui de la Comunitat Valenciana, quien ha explicado que su estancia les sirve para ver "una realidad muy diferente a la que conocen en los campos de refugiados saharauis, ir al médico y llevar una alimentación adecuada".

El presidente de la Diputación, Toni Gaspar, les ha recibido en la sede de la corporación provincial junto a representantes de otros partidos políticos y el responsable de Cooperación Internacional, Emili Altur, quien ha manifestado que este es el tercer año que, a través de dos subvenciones singulares, Valencia trae niños del pueblo palestino que viven en zona ocupada en Hebrón, y del pueblo saharaui, mediante convenios a los que la corporación destina 31.000 y 16.000 euros, respectivamente.

El presidente de la corporación ha aseverado que este proyecto es "un grano de arena, y el mundo se mueve porque hay muchos granos de arena", al tiempo que les ha invitado a disfrutar del mar, "que no es ni de los valencianos ni de los españoles, es de todo el mundo".

"El venir aquí genera que muchos niños, cuando son adolescentes o adultos, han conocido esta realidad y sepan que es posible una vida mejor, lo que les impulsa a querer salir de allí y probar suerte en este otro mundo", ha afirmado Sarai Vicente.

Además, ha destacado que en estos últimos años "la crisis económica europea ha hecho que tanto el número de familias de acogida como las ayudas y subvenciones hayan disminuido, con lo que el número de niños que vienen es inferior a hace 15 años".

Nadifa, de 12 años, ha agradecido a las familias de acogida por ayudarles, "porque en el Sáhara vivir es muy difícil", y ha contado que lo que más le está gustando es "la feria y el pueblo de Yátova", pero que no le gusta la playa.