Mohamed VI no indulta a rifeños presos en discurso del trono.


REDACCIÓN

30/07/2018 00:12

Rabat, 29 jul (EFE).- (El Confidencial Saharaui). 


Rey de Marruecos durante discurso de hoy por su 19 en reinado/agencias


El rey Mohamed VI de Marruecos no concedió hoy ningún indulto ni medidas de clemencia para los líderes rifeños del movimiento Hirak en su discurso de la Fiesta del Trono pronunciado desde Alhucemas, la capital del Rif, en el que habían depositadas grandes expectativas para rebajar la tensión social en la región.

El monarca tampoco anunció ninguna inversión pública ni proyecto concreto para la región del Rif en este discurso conmemorativo de sus 19 años en el trono alauí, que por primera vez lo pronuncia en Alhucemas.

La única alusión clara al largo periodo de inestabilidad y protestas sociales vividas en el Rif entre 2016 y 2017 fue cuando se refirió a los marroquíes "que no permitirán a los negativistas, nihilistas y otros mercaderes de ilusiones utilizar el pretexto de ciertas disfunciones para atentar contra la seguridad y la estabilidad de Marruecos y despreciar sus logros".

Su discurso se centró en el reconocimiento de que los programas de ayudas sociales en el país pecan de "falta de coherencia" y no logran su objetivo de prestar asistencia a los más necesitados, ante lo cual anunció un nuevo "Registro Social Único" que centralizará todos los programas de ayuda social.

Y para agilizar la llegada de inversiones, el rey estableció un plazo máximo de un mes para que la administración responda ante un proyecto; el silencio, pasado ese plazo, se considerará equivalente a una aprobación.

Había grandes expectativas de que el rey anunciara medidas de distensión para el Rif, después de las duras condenas en primera instancia el pasado 27 de junio para los 53 líderes de las revueltas rifeñas, y concretamente para el principal cabecilla, Naser Zafzafi, condenado a 20 años de cárcel.

En total, más de 800 rifeños (entre ellos 158 menores) han sido juzgados por su participación en las revueltas sociales y más de 400 han sido condenados a distintas penas de cárcel por haber participado en revueltas, casi siempre pacíficas, para protestar por el atraso endémico de la región.