Marruecos prepara en masa a subsaharianos, incluidos niños y embarazadas, para enviarlos a España.



Madrid, 15/07/2018 - ( El Confidencial Saharaui). 



Paco Soto/Un grupo de migrantes africanos malvive en el monte Gurugú, en el norte de Marruecos



Activistas de Derechos Humanos documentan estos casos de miles de inmigrantes subsaharianos mientras la UE se prepara para tomar de nuevo las negociaciones sobre el acuerdo de pesca con el país vecino. 



Miles de subsaharianos, incluidos niños y mujeres embarazadas, han sido expulsados de sus campos de refugio en ciudades como Tanger, Casablanca o Meknes por las autoridades marroquíes, según nuevas investigaciones de activistas de Derechos Humanos activos en la zona. Los activistas, a pesar de la escasa información, reúnen varios testimonios de inmigrantes afectados por las expulsiones, que se ejecutan en las provincias mencionadas arriba. La UE está ultimando los detalles para aplicar su pacto económico con Marruecos sobre el acuerdo de pesca que expira hoy.

Todas estas personas expulsadas están ahora en campos abandonados, en las afueras de las ciudades, las condiciones son pésimas, "sin agua ni saneamiento, y sin un suministro adecuado de alimentos", según la misma fuente.

También han alertado de que la semana pasada, a lo largo de dos días, un equipo de activistas extranjeros recopiló datos sobre las masivas expulsiones por parte de la Policía marroquí. La mayor parte de los afectados son personas que no se habían registrado en estos asentamientos.

La estancia de los inmigrantes en las ciudades colindantes a la frontera española como Ceuta y Melilla no suele durar menos de tres o cuatro meses y rara vez se prolonga más allá de un año, según las ONG. Las mayores dificultades para salir del país hacia Europa hace que muchos de los extranjeros se asienten en otras ciudades como las ciudades citadas anteriormente para, desde allí, gestionar el viaje.

En lo que va de 2018, las llegadas de inmigrantes en patera a las costas españolas se ha incrementado de forma brusca y llamativa. Hasta el pasado 01 de junio, un total de 432 pateras y 9.670 inmigrantes fueron asistidos (7.481 rescatados por España y 2.103 rescatados por Marruecos y coordinados por Salvamento Marítimo). El incremento es de un 180% (y de un 400% en el número de muertos) en relación a la primera mitad del año de 2017. Las salidas se han disparado en el último mes, especialmente durante la última semana.

El pasado 16 de junio, entraron por el Estrecho de Gibraltar procedentes del norte de Marruecos en solo 24 horas 471 inmigrantes en 57 lanchas que fueron auxiliados por efectivos de Salvamento Marítimo en uno de los operativos más duros que se recuerdan. Fuentes de la lucha contra la inmigración clandestina aseguran, en declaraciones a EL MUNDO, que Marruecos vuelve a estar detrás de esta oleada de pateras.