Marruecos: Las duras condenas para los activistas rifeños desatan grandes protestas.



Casablanca (Marruecos), 8 jul (EFE).- ( El Confidencial Saharaui).




Varios miles de personas participaron hoy en una manifestación en la ciudad marroquí de Casablanca para pedir la liberación de los principales líderes del movimiento rifeño 'Hirak', condenados la semana pasada a penas de entre uno y veinte años de cárcel.

Desde las diez de la mañana y durante alrededor de dos horas, una muchedumbre recorrió sin incidentes la céntrica avenida Lalla Yacout de Casablanca mientras coreaba lemas como "el pueblo quiere la libertad de los detenidos" o "el Rif es nuestro, fuera el 'majzen' (nombre que se utiliza para definir el 'sistema' de poder imperante en Marruecos)".

El pasado 26 de junio, el Tribunal de Apelación de Casablanca sentenció a un total de 53 personas por su participación en las revueltas que sacudieron la región del Rif, en el norte de Marruecos, entre 2016 y 2017.

El cabecilla del 'Hirak', Naser Zafzafi, fue uno de los cuatro líderes que recibieron el veredicto más duro, de veinte años de prisión.

Desde entonces se han sucedido las protestas por todo el país, aunque el Estado marroquí ha respondido a las concentraciones de las grandes ciudades, como Rabat y Casablanca, con más permisividad de la mostrada en la capital del Rif, Alhucemas, y sus alrededores, donde 15 activistas fueron detenidos en los últimos días.

Hoy, en Casablanca, los manifestantes realizaron su recorrido con normalidad y bajo un intenso calor, y muchos de ellos portaron retratos de Zafzafi y los demás encarcelados, así como globos y pancartas de color negro y banderas del movimiento bereber, muy arraigado en la región rifeña.

"Todos somos Zafzafi" y "el 'majzen' ha traicionado a la patria" fueron otras de las consignas más repetidas, entre aplausos y gritos, por los asistentes a la protesta.

"Venimos a pedir la liberación de nuestros detenidos y a protestar contra estas sentencias injustas", declaró a Efe Suad Ambarek, esposa de uno de los presos, Mohamed Yelul (condenado a diez años de cárcel).

Un médico de Tánger llamado Mohamed Lachkar explicó que se había desplazado a Casablanca desde su ciudad para "expresar" su "solidaridad con los presos" y pedir "que se les libere a todos, porque han sido encarcelados de manera injusta".

"Yo mismo fui preso en los años 70 (bajo el reinado de Hasán II) y al final nos liberaron", aseguró Lachkar, que añadió: "Esperanza siempre hay".

"Nosotros hacemos esfuerzos y participamos en las protestas (...) pero al final los de arriba hacen lo que quieren", lamentó Ambarek.

El proceso contra Zefzafi y sus compañeros se prolongó durante diez meses y ninguno de los 53 procesados, que denunciaron repetidamente la lesión de sus derechos, fue absuelto.

Todos ellos han decidido apelar sus condenas a excepción del activista y periodista Rabi al Ablaq, sentenciado a cinco años de prisión y que hoy cumple 41 días de huelga de hambre.

Las protestas del Rif se desataron en octubre de 2016 cuando un comerciante de pescado de Alhucemas llamado Mohsen Fikri murió aplastado por un camión de basura donde las autoridades habían tirado su mercancía so pretexto de haberla pescado ilegalmente.

Tras lograr inicialmente un gran apoyo popular, la irrupción de Zefzafi en una mezquita, donde interrumpió un sermón del imán, desató una espiral de represión policial que llevó a la cárcel a cientos de personas -entre ellos numerosos menores de edad- y que se ha saldado con duras condenas de cárcel.