Basiri, leyenda revolucionaria asesinado por España.


Madrid, 17/06/2018 - ( El Confidencial Saharaui).

Cuarenta y ocho años después de su muerte, Sidi Brahim Mohamed Basiri (1942-1970), 'Basiri', permanece vivo en el Sáhara y en el resto del mundo.

Tal día como hoy hace cerca de cinco décadas, el gobernador del Sáhara español José María Pérez de Lema dio la orden de fusilar al padre de la lucha saharaui en Aaiún. 


Imagen extraída de Google / la legión española en el Sáhara



Basiri fue detenido por la Policía española el 17 de junio de 1970 y retenido en una celda individual en la cárcel provincial de El Aaiún, Basiri fue brutalmente torturado durante 3 horas por agentes franquistas.

Pasó exactamente un mes en la cárcel provincial de El Aaiún. Cabe destacar que durante su encarcelamiento, nadie tenía conocimiento de ello, creyeron que desapareció. Después de un mes de su detención, el 17 de Julio de 1970, Basiri firmó su declaración ante la Policía Territorial en El Aaiún y fue llevado a los calabozos del Cuartel General. El Gobierno General, teniendo conocimiento de quien es Bassiri, ordena la deportación de Bassiri y finalmente, tras 12 días en el calabozo, el 29 de Julio de 1970 a las 4:30 de la madrugada, se presentan en el Cuartel General dos Land Rover pertenecientes al cuartel de Artillería, en el que iban legionarios del Tercio Don Juan de Austria, su capitán y una brigada del Cuartel General. Los legionarios sacan del calabozo a Bassiri, vestía una chilaba encapuchado, con una bolsa en la mano con sus pertenencias, barbudo, de carácter tranquilo y pacífíco por lo que no fue necesario esposarle y lo subieron a uno de los Land Rover.

El convoy que lo transportaba cruzó toda la capital saharaui, cogió la carretera en dirección a la playa y a 10 kilómetros del aeropuerto cortó la carretera cruzando a la derecha hacia una cadena de dunas paralela al mar.

Los Land Rover se detuvieron arriba de una de las dunas, encendieron los faros, primero bajan del vehículo los legionarios y su capitán, obligan bajar a Bassiri y le ordenan caminar en dirección hacia donde apuntan los faros de los vehículos y fue fusilado. Aquí desaparece por completo Basiri, nunca jamás se le volvió a ver.

Ander Landaburu, periodista vasco, fue la última persona que se conoce que vió a Bassiri con vida. Lo vió después de las horas de torturas a las que había sido sometido y reconoció que Bassiri estaba tremendamente destrozado y en condiciones físicas inhumanas.

Doce años después del asesinato de Bassiri, en 1982, en plena guerra del Sáhara, el ex gobernador del Sáhara español José María Pérez de Lema, en sus últimos años de vida, fue entrevistado por una comisión saharaui a la que le reconoció que, efectivamente, Bassiri fue fusilado en un campo de dunas al oeste de El Aaiún. El consenso historiográfico también coincide en que Bassiri fue fusilado en un campo de dunas en El Aaiún.

En base al testimonio de legionarios que estuvieron presentes en la madrugada en la que Bassiri desapareció, y que se han acogido al derecho de anonimato, confesaron al sacerdote Félix Erviti, quien era el prefecto apostólico en el Sáhara español, los sucesos acaecidos en la madrugada de la desaparición de Bassiri. No obstante el gobierno franquista anunció en un comunicado público que Bassiri fue expulsado a Marruecos, sin embargo, Bassiri jamás fue encontrado por los marroquíes, ya que también era buscado ahí.

Hasta la fecha, la desaparición de Bassiri sigue siendo un tema actual de controversia y existen varias versiones sobre su desaparición y, tristemente la que más cobra fuerza y sobre la que pesan confesiones y testigos, es la de que fue fusilado por un pelotón de fusilamiento formado por legionarios del Tercio Don Juan de Austria, sin embargo su cuerpo aún no ha sido encontrado en ninguna de las 160 fosas comunes encontradas.

La desaparición de Bassiri ha sido catalogada por investigadores, abogados, periodistas y el público en general como de caso extremo ya que en los más de 40 años que han pasado desde su desaparición, no han sido halladas ninguna de sus pertenencias personales, ropa que vestía, ni anuncios de avistamientos, ni su propio cadáver. Quizás la verdad la tenga el sacerdote Félix Erviti, pero éste monseñor, murió el 24 de Noviembre del 2000 tras desplomarse en plena celebración de una misa en la Iglesia Virgen Peregrina en Madrid.