La batalla del Sahara se libra ahora por control de Territorios Liberados.



Por: Javier Otazu

Rabat, 5 abr (EFE).- ElConfidencialSaharaui.Com 



Soldados saharauis junto a miembros de MINURSO/Guerguerat



El Ggobierno de Marruecos quiere terminar con la ambigüedad que rodea el estatus del territorio que queda al este de sus muros de defensa en el Sahara Occidental, un área que el movimiento independentista saharaui Frente Polisario llama "territorios liberados" y Rabat considera "zona tapón".

Como cada mes de abril, Marruecos y el Frente Polisario protagonizan una escalada de enfrentamientos, generalmente retórica, al acercarse la fecha de renovación del mandato de la Misión de la ONU para el Sahara Occidental (Minurso).

En años anteriores el foco ha estado en los mecanismos de control de los derechos humanos en el Sahara, la explotación de los recursos o la pertinencia de una carretera que facilite el tráfico comercial, mientras que este año Marruecos ha lanzado una ofensiva para quitar al Polisario todo derecho a ocupar esa zona.

La ofensiva de Marruecos, periodística, política y diplomática, consiste en acusar al Polisario de tratar de cambiar el estatus de los territorios situados "al este del dispositivo de defensa" con el argumento de que están "bajo responsabilidad exclusiva de la Minurso", en palabras del ministro marroquí de Exteriores, Naser Burita.

Para el Polisario, sin embargo, se trata de territorios que de facto están bajo su control, del mismo modo que los ubicados al oeste de la línea de defensa están de facto bajo control marroquí, y así viene siendo desde 1991, fecha del alto el fuego.

En esos "territorios liberados" el Polisario se ha movido tradicionalmente con relativa libertad, programando visitas y llevando a sus invitados, y hasta organizando desfiles militares, pero evitando la instalación de estructuras permanentes y replegándose siempre a sus cuarteles de Tinduf, en territorio argelino.

El simbolismo de esta franja inhóspita y prácticamente despoblada es alto para el Polisario, pues es aquí donde se proclamó la República Árabe Saharaui Democrática, concretamente en Bir Lahlu en febrero de 1976.

En los mapas que distribuye la ONU, hay una franja de diez kilómetros de ancha que corre junto al muro de defensa marroquí (cinco kilómetros por cada lado) y en las que está prohibida la presencia de elementos armados según el "acuerdo militar número 1" firmado como complemento al alto el fuego de 1991.

Marruecos interpreta que esta franja o "tierra de nadie" llega en realidad hasta la frontera este del Sáhara y que por consiguiente el Polisario no tendría en ella el derecho de tener presencia militar ni alterar el estatus de esa zona que considera liberada.

Para quien quiera recurrir al "Acuerdo militar número 1", éste ha desaparecido de la documentación disponible en la página web de la Minurso o de la ONU, por lo que todo es cuestión de interpretaciones.

Ha sido sobre todo en los últimos años cuando Marruecos ha comenzado a protestar con mayor vehemencia por la presencia del Polisario en esa franja, llegándose a enfrentar con el mismo secretario general de la ONU, Ban ki-moon, por haber visitado en marzo de 2016 Bir Lahlu, donde fue recibido con honores militares.

Esa franja "no es una zona del Polisario ni liberada, sino gestionada por la Minurso", dijo el pasado domingo el ministro Burita ante un grupo de periodistas, quien añadió que el Polisario hace "chantaje" a la ONU programando las reuniones de trabajo en esa zona.

Hasta el momento, la ONU no se ha mostrado muy receptiva a las protestas de Marruecos, y parece que implícitamente sigue considerando al Polisario como el administrador del este de la franja.

Burita consideró en sus recientes declaraciones que la Minurso estaba actuando con "permisividad" y "ligereza" ante la cuestión, y lamentó además que el informe del Secretario General no se refiriera sino con una "vaga mención" a la situación en toda la franja este del territorio.

Marruecos siempre ha dicho que toda la zona al este del muro de defensa se hizo para poder hostigar al Polisario sin penetrar en territorio argelino, pero el paso del tiempo ha consolidado una realidad -el territorio saharaui partido por dos- que no satisface a nadie pero que la ONU no parece dispuesta a poner en cuestión mientras no haya un acuerdo entre las partes, más lejano que nunca. EFE