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Bombas de racimo, bombas de barril y Napalm...las armas prohibidas usadas en la invasión del Sáhara.


Bojador, 01/11/2017 - ElConfidencialSaharaui.com | Genocidio en el Sahara.

“No os olvidéis de nosotros pueblo de España, por favor. Seguimos necesitando vuestra ayuda”.



Víctima saharaui, durante viaje cerca del muro era un niño de 22 años.





Las tácticas sucias de Marruecos en la guerra del Sáhara (1975 - 1991) pasarán a la historia por su capacidad de destrucción no solo a causa de los ataques con bombas ‘convencionales’, sino también por el 'armamento prohibido'.

Miles de civiles saharauis muertos, la España de entonces impasible e incapaz de solucionar el caso, armas prohibidas usadas por el Ejército de Marrueco contra civiles indefensos que huían de las bombas de napalm, de racimo y fósforo blanco. La guerra del Sáhara Occidental pasará a la historia por todo ello.

Según los cálculos de Observadores de Derechos Humanos, al menos 300 personas fueron asesinadas en un solo día durante los famosos bombardeos de Um-Draiga y otra localidad cercana a Dajla, cuando más de 2.000 saharauis civiles fueron reprimidas a sangre y fuego desencadenando un genocidio contra la humanidad.

No solo las armas convencionales han matado a la población civil saharaui, también el armamento prohibido internacionalmente, como las armas químicas o las bombas de barril, han sido usadas con total impunidad por las fuerzas marroquíes y con cazas Jaguar, de fabricación francesa.

El 18 de febrero de 1976, en Um Draiga, una pequeña localidad al sur del Sáhara Occidental ocupado. sobre las 11:00 empezaron a llegar 4 aviones y lanzaron dos bombas de barril, una sobre una zona de pequeños comercios y otra en el centro de salud principal. “Este centro hospitalario estaba lleno de gente y todos sufrieron quemaduras graves. Nadie cuantificó las muertes de este suceso”.

Entre las víctimas había una mujer embarazada que trabajaba como enfermera en el hospital. Después del primer ataque encontraron su cuerpo destrozado y el feto fuera de la bolsa amniótica. Cuando se fueron los aviones, aquellos que se salvaron comenzaron a ayudar a los heridos. Hubo muchos muertos pero pocos cadáveres reconocibles, sobre todo había restos humanos que se recogían en sacos de plástico para enterrarlos. Durante el entierro, los aviones volvieron a bombardear. Después de estos ataques, varias familias desaparecieron.

Las armas incendiarias, como pueden ser las de fósforo blanco o incluso de napalm, se han utilizado en la guerra del Sáhara contra población civil. Un auto de un juez español (Pablo Ruz) constató pruebas del uso de bombas incendiarias contra la población civil saharaui en Um Draiga. Un hecho que viola los acuerdos internacionales que prohíben el uso de este tipo de explosivos contra poblaciones civiles.

Estas armas, que emiten una luz brillante que se asemeja a los fuegos artificiales, generan un fuego persistente que alcanza temperaturas de hasta 1.000 grados.

Estas armas fueron ideadas para destruir construcciones militares y dejar inutilizable el armamento enemigo. Marruecos las empleó contra la población civil saharaui que huía del terror, provocando graves quemaduras a las personas e incendios.


El fuego aéreo marroquí a pesar de aniquilar a la población saharaui, en caso de que hubiera  alguien que se salvara, atacaban a los hospitales y comercios arrasando con todo. También envenenaban los escasos pozos de agua que había con la intención de que los supervivientes mueran de hambre y sed.