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Emmanuel Macron, ¿la clave para solucionar el conflicto en el Sáhara Occidental?


Madrid
. - 23/10/2017 - El Confidencial Saharaui.



Se espera que Emmanuele Macron apuesta por la resolución del conflicto que consigo lleva la estabilidad de la región o seguirá el curso de sus antecesores, cediendo al chantaje y capital marroquí. 


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Presidente de Francia, Emmanuel Macron/BBC


Varios secretarios generales de las Naciones Unidas y varios enviados al Sáhara Occidental han tenido éxito en este conflicto que arrastra en los cajones de la comunidad internacional.

Para algunos, la ONU no está interesada en el asunto porque no hay peligro de conflagración. Un argumento para ocultar las presiones de Marruecos que tiene en su poder dos armas letales que impiden dormir a los europeos: el terrorismo y la migración ilegal.

Los actores del conflicto han sido advertidos por el embajador Christopher Ross en 2012 que "construir sobre el status quo en el Sahara Occidental es un grave error de cálculo", declaró con motivo de una gira regional. Los días han dado razón a este experimentado diplomático estadounidense maltratado por las autoridades marroquíes.

El status quo se ha descubierto que detrás de la "remanso de paz y estabilidad" vendido por Rabat es, en realidad, una fábrica de terror, una fábrica de la muerte, causada por la precaria situación que enfrenta el pueblo de Marruecos e impuestos por el Makhzen para mantener su ocupación del territorio del Sáhara Occidental.

Marruecos nunca ha tenido peores condiciones económicas. A pesar de los esfuerzos de camuflaje, los números hablan por sí mismos. La deuda superó el 80% del PIB (datosmacro). Las instituciones financieras internacionales están vigilando de cerca el país.

El nuevo responsable de la ONU a cargo de la cuestión del Sáhara Occidental, Horst Köhler debe aprovechar la nueva situación para convencer al nuevo inquilino del Elíseo de la necesidad de resolver el conflicto en el interés de la región y el régimen de su aliado magrebí antes de que estalle. De lo contrario, las consecuencias serán fatales. Tanto para la región del norte de África como para Europa.

El propio Ministro de Exteriores de la RASD, Mohamed Salem Ould Salek pronunció la semana pasada en la ONU que Francia representaba un obstáculo al conflicto, ya que era el principal defensor del régimen marroquí con poder de veto en el Consejo de Seguridad, algo que no ha dudado en usar en cuanto a resoluciones del conflicto saharaui se refiere.