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Las familias adoptivas de las chicas saharauis retenidas en Tinduf piden al líder del Frente Polisario que medie en su liberación.

Madrid. - 9/9/17 - El Confidencial Saharaui

Así es la hipocresía de las familias adoptivas de las chicas saharauis, luego de cebarse con el Sáhara Occidental y los saharauis, acusándoles de todo sin culpa alguna, llegando a decir que no se merecen la independencia, ahora piden su ayuda para la liberación de las chicas.  



Autor: Emmhamed Alghasi - Ex oficial y diplomático del Frente Polisario.

Despues de haber utilizado todo tipo de difamaciones, odio, insultos, vejaciones, maltrato, burlas, xenofobia, fascismo, racismo, intentos de asfixia económica, la ONU, Parlamento Europeo, Comision de Derechos Humanos de la ONU, Parlamento español, partidos políticos, parlamentarios, prensa, negación del derecho del pueblo saharaui de ser el único propietario del Sáhara Occidental y otros procedimientos sucios, tipicos de regímenes dictatoriales, nada que ver con derechos humanos; para cumplir con sus deberes como esbirros del Majzen, consistentes en intentar desprestigiar a la lucha y causa de los saharauis. 

He aqui esta gentuza, a su cabeza, la fracasada, amargada y sin escrúpulos ni principios de la pseudo-periodista Elisa Pavón, ahora cambia de táctica mediante una petición al presidente saharaui para que intervenga para solucionar los ficticios casos de secuestros. No se entiende que después de negar la existencia misma de los saharauis y su estado, ahora nos vienen con el cuento de solicitar ayuda a nuestro presidente.

Si a diario divulgáis que no somos un estado, ni pueblo, y lo peor, que somos parte de Marruecos. ¿a que viene este cuento ahora de dirigirse al jefe de nuestro estado?

Sabemos que todos vuestros intentos de dañarnos han fracasado. Solo el Majzen os puede salvar del castigo moral en que vuestras perversas conciencias os metieron. Llevamos siglos de resistencia, somos un pueblo arraigado en la historia que por más que se intente domarlo, nunca cederá a las tramas de nadie y menos a un puñado de sinvergüenzas azotados por el odio, la mala fe y otros males.


Que el todo poderoso los envíe a su temido infierno, amén.