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"Vacaciones en Paz 2017": ¿Y qué hacemos con un niño que viene por primera vez?




Bojador, 19/06/2017 - ElConfidencialSaharaui.com | Por Benda Lehbib Lebsir

(@BendaLehlu)







Llegada de los niños saharauis a España, Foto de archivo de Google.


"Las Vacaciones en Paz", ese proyecto que tiene por objetivo el que miles de niños saharauis disfruten de unas vacaciones diferentes, conlleva también la bonita experiencia de los primeros días de un niño que viene a España por primera vez.

Es curioso pero los niños llegan con un único tesoro su mochila, un melhfa para la mamá acogedora, un par de pulseras y, en ocasiones, una carta que ponga en conocimiento de la familia la situación del menor.

Se acercan los días y los nervios aumentan cada vez más, los niños aterrizan desorientados, con miedo y felices a la par, es entendible porque es la primera vez que salen de su “nido” y aterrizan en un mundo totalmente distinto al suyo.

También es normal que les sorprenda y muchísimo un grifo abierto, que lo abran un y mil veces, ahora un chorrito, ahora otro chorrito, hasta llenar la bañera y oír su carcajada a cientos de kilómetros.

También es normal muy normal y entendible el que pregunte por el nombre de la gente, o por supuesto, el que muestre su lado tímido aunque en casa no deje de imitar todo lo que oye, que no quiera dormir en la cama, que se siente en el suelo, que ande descalzo, que no sepa usar los cubiertos, que quiera rezar en su cuarto, que los primeros días coma poco, bastante poco, e incluso, a veces nada, que pregunte sobre lo que está comiendo, eso, todo eso entra dentro de lo normal.

O que llore, los niños lloran porque sí y no hay que agobiarse por ello. Echan de menos a su familia y con el paso de los días se van haciendo con la situación.

A todo ello hay que añadir su fascinación por los ascensores, los edificios, el sentarse en la piscina y empezar a arrancar la hierba como si no hubiera mañana, su cara los primeros días es un verdadero poema.

Y para poema, el llevarles a la playa por primera vez y siempre es la misma reacción “uy la arena del Sahara ¿y este agua nunca acaba?” Hay que verlo y, por supuesto, vivirlo.

El programa, que funciona como tal desde mediados de los años 90, es gestionado por las Asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui en colaboración con la Delegación Nacional Saharaui y las delegaciones saharauis en las distintas comunidades autónomas.

Acoger a un niño saharaui, es una lección, una lección para el niño y también para la familia acogedora. Se ponen a prueba muchos factores pero entre los más importantes quizás sean nuestra capacidad de dar sin esperar, el de dejarnos llevar, el de apreciar lo que tenemos, porque está claro que acoger es un acto de amor que no entiende de fronteras.

Los menores irán llegando a partir del próximo 21 de junio, y a lo largo del verano para estancias de dos meses de duración.