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41 años y el Pueblo Saharaui sigue manteniendo una lucha pacífica contra la ocupación ilegal de su territorio.



Madrid, 21/03/2017 - El Confidencial Saharaui.



España abandonó a los saharauis en medio de la nada.


España asumió su responsabilidad histórica sobre el pueblo saharaui asumiendo la última sentencia del tribunal de la justicia europeo (TJCE) que declara que el Sáhara Occidental no es parte de Marruecos ni es una provincia marroquí y que los acuerdos entre Marruecos-UE no son aplicables a los territorios saharauis.



Hace más de 41 años se produjo la famosa Declaración de Madrid sobre el Sáhara Español. Por ella se entrega a Marruecos toda la parte norte de la antigua provincia española.

El 14 de noviembre de cada año Marruecos celebra la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid por los que España abandonaba al Sáhara Occidental, incumpliendo todas las promesas de respetar el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro, y entregando el territorio a los ejércitos de Marruecos y Mauritania.

41 años y el Pueblo Saharaui sigue manteniendo una lucha pacífica contra la ocupación ilegal de su territorio. Una firmeza sustentada por la voluntad de un pueblo que ha dado pruebas de Resistencia, Dignidad y determinación por recuperar la libertad y construir su futuro en paz y lejos de la guerra, Democracia y Libertad.

LOS ACUERDOS TRIPARTITOS DE MADRID.


En Madrid, a 14 de noviembre de 1975 y reunidas las delegaciones que legítimamente representan a los Gobiernos de España, Marruecos y Mauritania, se manifiestan de acuerdo en orden a los siguientes principios:

1º) España ratifica su resolución -reiteradamente manifestada ante la ONU- de descolonizar el territorio del Sáhara Occidental poniendo término a las responsabilidades y poderes que tiene sobre dicho territorio como Potencia Administradora.

2º) De conformidad con la anterior determinación y de acuerdo con las negociaciones propugnadas por las Naciones Unidas con las partes afectadas, España procederá de inmediato a instituir una Administración temporal en el territorio en la que participarán Marruecos y Mauritania en colaboración con la Yemaá y a la cual serán transmitidas las responsabilidades y poderes a que se refiere el párrafo anterior.

En su consecuencia, se acuerda designar a dos Gobernadores Adjuntos, a propuesta de Marruecos y Mauritania, a fin de que auxilien en sus funciones al Gobernador General del territorio. La terminación de la presencia española en el territorio se llevará a efecto definitivamente, antes del 28 de febrero de 1976.

3º) Será respetada la opinión de la población saharaui, expresada a través de la Yemaá.

4º) Los tres países informarán al Secretario General de las Naciones Unidas de lo establecido en el presente documento como resultado de las negociaciones celebradas de conformidad con el articulo 33 de la Carta de las Naciones Unidas.

5º) Los tres países intervinientes declaran haber llegado a las anteriores conclusiones con el mejor espíritu de comprensión, hermandad y respeto a los principios de la Carta de las Naciones Unidas, y como la mejor contribución al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.

6º) Este documento entrará en vigor el mismo día en que se publique en el Boletn Oficial del Estado la “Ley de Descolonización del Sahara”, que autoriza al Gobierno español para adquirir los compromisos que condicionalmente se contienen en este documento.

El tema del Sáhara Occidental es uno de los ejemplos más claros del abismo que separa a los gobernantes españoles y la ciudadanía a la que representan. Mientras ellos se dedican a incumplir promesas, la mayoría de los españoles han mostrado durante estos 41 años su solidaridad con el pueblo saharaui.

Miles de españoles han entregado ayuda para los campamentos de refugiados saharauis o han acogido niños en sus casas, durante el verano, para que estos eviten el horror de un verano a más de 50 grados de temperatura en las zonas más inhóspitas del planeta.

A día de hoy, el Sáhara Occidental sigue ocupado por Marruecos, que dividió el territorio en dos partes con un muro minado y con personal militar.