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Tensión diplomática entre Rusia y Marruecos por unas palabras de Benkirán.

Rabat, 5 dic (EFE). - El Confidencial Saharaui.



Rusia pidió hoy explicaciones, a través de su embajador, al Gobierno marroquí por unas declaraciones atribuidas al presidente Abdelilah Benkirán en las que éste acusaba al Ejecutivo de Moscú de ser responsable de la destrucción de Siria.

                                                                           Foto del mandatario ruso/Archivo.
"El embajador de Rusia expresó la preocupación de Moscú tras las declaraciones mediáticas atribuidas a un muy alto responsable gubernamental marroquí que acusa a Rusia de ser responsable de la destrucción de Rusia", informó hoy en un comunicado el Ministerio de Exteriores marroquí.

Aunque no cita a Benkirán por su nombre, la nota (como han dejado claro varios medios) se refiere a unas declaraciones del presidente del Gobierno marroquí a la agencia palestina qudspress.com, en las que se preguntó por las razones que llevan a Rusia a "demoler Siria" y denunció los crímenes cometidos por el régimen de Bachar al Asad en Alepo.

"Rusia podría intervenir para encontrar una solución a la crisis en lugar de agravarla", dijo Benkirán, en unas declaraciones que fueron posteriormente recogidas por la prensa local.

El ministro de Exteriores, Salahedin Mezuar, expresó al embajador ruso, Valeri Vorobiev, que su país da gran importancia a la preservación de "relaciones estrechas" con Rusia, según el comunicado.

Además, recordó la postura de Marruecos sobre la crisis siria, que se basa en su apoyo a una solución política que garantice la estabilidad de Siria y preserve su integridad territorial, así como su preocupación por las tragedias humanas generadas por el conflicto.

Las posturas diplomáticas de Marruecos se toman "en función de los valores, principios e intereses de su política exterior" y no pueden ser objeto de "improvisaciones peligrosas ni expresar puntos de vista personales", agregó el ministerio.

La diplomacia en Marruecos depende del rey, Mohamed VI, y no del presidente del Gobierno y es el monarca el garante "de la constancia y la perpetuidad de las posturas diplomáticas de Marruecos y de sus compromisos internacionales", agregó.