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El genocidio del Sáhara Occidental: Más de 2.000 muertos en 24 horas.


ANTES DE LEER ESTE REPORTAJE, RECOMENDAMOS LEER LA PRIMERA PARTE PARA SITUARSE EN EL CONTEXTO CRONOLÓGICO.


La retirada de las tropas españolas del Sáhara Occidental fueron la llama que encendieron el terror y las matanzas debido a los masivos bombardeos de la aviación marroquí, días después de la retirada española y la entrega del Sáhara Español a Marruecos y Mauritania. Con esta masacre daba comienzo, hace justo 40 años uno los episodios más aberrantes, sanguinarios y atroces de la historia reciente: el genocidio de Um Draiga.

SEGUNDA PARTE.
                             Imagen de saharauis esposados en el suelo por soldados españoles./LaMiliEnElSahara.
Fue tal la ola de violencia que se desató en el país africano el día 18 de febrero de 1976 que, durante tres días, fueron asesinados entre 2.000 y 3.000 saharauis (Nómadas que huían de los bombardeos marroquíes), provocando, además de más de cien mil refugiados según los datos oficiales. Los colonos marroquíes, agredieron, torturaron y aniquilaron de manera sistemática a los saharauis con un objetivo claro: exterminarlos. Una limpieza étnica.

El genocidio que se inició en febrero de 1976 contra la población saharaui fue seguido y visto por España, sin hacer nada para evitar la matanza, a través de sus militares que quedaban ahí, dejando imágenes tan dantescas como difíciles de olvidar [ver la fotogalería del genocidio]. Según las organizaciones internacionales, en los dos días siguientes de la invasión de los colonos marroquíes, más de 2.000 saharauis fueron ejecutados solo en Um Draiga y Smara.


Investigan la implicación de España y Marruecos en el genocidio ocurrido en el Sáhara Occidental en 1976.




El genocidio que se produjo en Um Draiga en 1976, y que como recordarán costó la vida a más de 2.000 de personas, está siendo investigado en España. En efecto, una juez de ese país instruye una causa para determinar la responsabilidad de Marruecos en la tamaña matanza.

Es sabida que la implicación del ejército español en su ex-colonia es constante y permanente; la extracción de materias primas es imprescindible para mantener el status quo marroquí/español, pero la acusación de asesinatos y violaciones cometidas por el ejército de Marruecos, parece excesivo para la justicia de ese país.

A todas estas investigaciones hay que añadir la misteriosa muerte de Idris Basri, un ex ministro marroquí, acusado de asesinar miles de saharauis.

La Audiencia Nacional española admitió el 14 de septiembre de 2006 a trámite la denuncia presentada contra Marruecos por un delito de «genocidio» en el Sáhara Occidental.

El juez Baltasar Garzón se ha declarado competente para abrir las investigaciones contra trece altos cargos marroquíes. El juez ha pedido además que se informe a los denunciados por medio de una comisión rogatoria y quiere saber si los hechos están siendo investigados en Marruecos.

Cabe recordar que algunos de los denunciados, fueron condecorados en España por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en enero de 2005 con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica junto a otras autoridades marroquíes implicadas en la matanza.

Es una vía de investigación de todos los abusos que se están cometiendo desde 1975 en la ex colonia española. La querella ha sido admitida, pero una fuente judicial española que prefiere mantener su anonimato comenta que la querella fue obstaculizada y no debe seguir adelante.

Siete años más tarde, el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, ha propuesto juzgar a once altos cargos militares marroquíes a los que imputa, entre otros, un delito de genocidio por los crímenes que se cometieron contra refugiados del Sáhara Occidental entre los años 1975 y 1992. La causa, que fue abierta por el juez Baltasar Garzón en 2007 en virtud de una querella presentada por la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (Afapredesa), investiga asesinatos, bombardeos de campamentos y torturas cometidos por las fuerzas marroquíes entre el 6 de noviembre de 1975 y el 7 de octubre de 1992.

El auto señala que las acciones de los procesados tenían como única finalidad "destruir" a la población saharaui "mediante el asesinato, las desapariciones forzadas o la reclusión durante grandes periodos de tiempo". "Existe, por tanto, una finalidad de destrucción biológica de tales personas como tales y simplemente por su origen étnico, que se manifiesta a lo largo de las declaraciones de los testigos, que narran las referencias de los funcionarios marroquíes a la necesidad de acabar con los saharauis".

Las detenciones no han sido llevadas a cabo por el Equipo de Huidos de la Justicia de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil española, que lo podía haber hecho y puede hacerlo en colaboración con otras Unidades del Cuerpo, la Oficina Central Nacional de INTERPOL en Marruecos y la Consejería de Interior de la Embajada española en Rabat.

Las autoridades judiciales españolas no emitieron una orden internacional de búsqueda y detención para los cargos marroquíes y el juez Ruz fue destituido por el juez José de la Mata y este inmediatamente imputó al Secretario General del Frente Polisario, el presidente de la RASD, por retener en contra de su voluntad a la población saharaui refugiada en el suroeste del Argelia.

España abandonó el Sáhara Occidental en febrero de 1976, cuando la Marcha Verde orquestada por el rey Hasan II había situado ya al grueso del Ejército de Marruecos y a varios cientos de miles de ciudadanos en la ex colonia. España no hizo nada y abandonó a los saharauis en medio de la nada.



Continuará en la tercera parte...