.

Se cumple un año de la mayor catástrofe e inundación en la historia de los campamentos de refugiados saharauis.

Chahid Al Hafed. - 23/10/2016 - El Confidencial Saharaui.


Se cumple un año de la mayor catástrofe e inundación en la historia de los campamentos de refugiados saharauis. El segundo lugar lo ocupan las inundaciones del año 2006. Un recuerdo muy amargo para los refugiados saharauis.


Las lluvias torrenciales del año pasado en Argelia causaron graves daños materiales en los campamentos de refugiados saharauis. Superaron drásticamente los daños de la más fuerte hasta entonces, las inundaciones del año 2006. 


Más de 4.400 viviendas se destruyeron, 91.000 damnificados y aproximadamente 28.000 personas sin hogar. 

Las wilayas más damnificadas fueron las de Dajla y Auserd.




Además, el agua destruyó toda la ayuda alimentaria y suministros médicos. Además de cortar el suministro eléctrico. Dejando a más de 165.000 habitantes en jaque.

Un total de 8 escuelas, varias tiendas de alimentación, dispensarios y kioscos fueron arrollados con gran virulencia. Una catástrofe que los refugiados saharauis tardarán en olvidar.

Hoy se cumple un año, y aunque parezca mentira, muchos de los hogares que se derrumbaron, no han sido reconstruidos debido a la escasez de materiales y capital para iniciar la construcción. La vida de algunas familias cambió por completo, muchas de ellas incluso se vieron obligadas a cambiar su residencia de siempre para iniciar una nueva vida en una de las wilayas vecinas o en Tinduf.

Cabe destacar también la admirable actuación de las fuerzas saharauis socorriendo a los lugareños y la ayuda recibida de Argelia, España, Italia, Brasil, Cuba, Alemania entre otros países. Como también las asociaciones de apoyo al pueblo saharaui y organizaciones solidarias que iniciaron programas de donaciones y el envío de contenedores con alimentos básicos.

Para ellos, los días 15 al 24 de Octubre estarán siempre marcados como fecha negra del calendario.

En este mes, las lluvias comenzaron a principio y todos preveían algo similar que el año pasado, pero afortunadamente, las lluvias han cesado y el tiempo volvió a ser estable. De cualquier modo no se descarta que llueva en los próximos meses, por lo que los refugiados saharauis se mantienen en alerta.