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Los refugiados saharauis claman ayuda internacional ante la difícil situación en la que se encuentran.

Dajla. - 15/10/2016 - El Confidencial Saharaui.

"Estamos aquí un año más por ellos, que siguen aquí otro año sufriendo en la hamada argelina.
Pedimos a la comunidad internacional y a las delegaciones que no les olviden.
La situación de los campamentos de refugiados saharauis es complicada.''

Campamentos de Bojador. / FOTO DE ARCHIVO,

Finaliza el festival FiSahara otro año más en medio de una situación difícil en la Wilaya de Dajla tras las inundaciones que azotaron la zona el año pasado dejando a miles de refugiados saharauis sin hogar. La Wilaya está pendiente de construcción. El festival sirvió entre otras cosas para pedir a la comunidad internacional la realización de un referéndum de autodeterminación para que los saharauis elijan libremente su futuro y acabar con la ocupación marroquí.

Entre tanto, el festival sirvió para aliviar a los refugiados saharauis de la difícil situación en la que viven y para que se olviden durante unos días de las condiciones duras de la hamada argelina.

Las familias de la Wilaya de Dajla reciben ayuda por parte del gobierno saharaui para la reconstrucción de sus casas de adobe y tiendas, cada familia recibió chapas de techos de 3 metros y medio y 30 sacos de cemento ( una tonelada y medio) pero aun así la Wilaya aún no se ha reconstruido por completo. 

"Las condiciones de vida son duras. La mayoría de nuestra población vive en tiendas, sin agua corriente, y depende casi totalmente de la ayuda internacional externa para subsistir, que ha ido decreciendo con los años", cuenta Ali.

"Aquí en este campamento dos tercios de las mujeres sufren de anemia, y un tercio de los niños sufre de desnutrición crónica. Anteriormente, los refugiados saharauis trataban de auto-ayudarse mutuamente, pero la situación ha cambiado: los jóvenes buscan trabajo en las ciudades vecinas, o emigran a otros países como España, y esto es preocupante".

Sukaina, una mujer saharaui cuenta que los primeros refugiados saharauis llegaron aquí a mediados de los años 70. Huían de los bombardeos por parte de la aviación marroquí que tuvieron lugar en el Sáhara Occidental tras la retirada de España y la invasión del territorio saharaui por parte de Marruecos. Aunque los cinco campamentos que se instalaron tenían carácter temporal, muchos de los saharauis han pasado los últimos 41 años alojados aquí esperando un acuerdo político que facilite su regreso a su tierra.

Además de los efectos negativos derivados del desplazamiento forzoso y el exilio, los refugiados saharauis deben hacer frente a las condiciones adversas que imperan en la región de la Hamada argelina, cuyo terreno desértico parece una metáfora adecuada para describir sus perspectivas de futuro. Ya son casi dos generaciones de saharauis las que han nacido y crecido en Tinduf y que, con el correr de los años, deben redoblar sus esfuerzos para tener tanto ellos como sus familiares una vida digna. Sin embargo, pese a que muchos reciben formación fuera de allí, casi todos terminan en un punto de no retorno.

Los campamentos de refugiados saharauis se encuentran en la región de la hamada en el suroeste de Argelia. Están habitados por refugiados saharauis y su denominación proviene del nombre de las ciudad de Dajla (antigua Villa Cisneros ). La RASD y el Frente Polisario tienen sus sedes administrativas en estos campamentos. También se encuentran las dependencias del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y de algunas ONG.

Su capital administrativa es Rabuni, población donde se encuentran los servicios de protocolo, la presidencia, los ministerios y las administraciones de los servicios públicos de la RASD.