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Cronología del terror: todo lo que le pasó a los dos periodistas saharauis que fueron detenidos por la policía marroquí.

El Aaiún. - 4/10/16 - El Confidencial Saharaui.
Cronología completa de la detención y liberación de los dos periodistas saharauis. 2 días de insultos, golpes, maltrato físico, falsas acusaciones y violación de la intimidad por parte de los polícias marroquíes. 

El jueves 29 de septiembre de 2016, hacia las 20:00 horas, dos periodistas de Equipe Media, Said Amidan y Brahim Laajail, estudiantes en Agadir, partieron en el coche de un conocido desde El Aaiún ocupados en el Sahara Occidental, hacia Agadir, en Marruecos. 
El viernes 30 de septiembre de 2016, a las 10:30 horas, un control de identidad les para en Guelmin sur (Marruecos), cuando Said Amidan iba conduciendo. Solo Said pudo enseñar su documentación que pedían, Brahim no la llevaba encima.
Tras ponerse el agente en contacto con la comisaría central, los documentos de identidad no le fueron devueltos a Said. Tras 30 minutos de espera, llegó un vehículo policial, el propietario que les llevó se fue rápidamente, dejando allí a los dos periodistas. Equipe Media no ha conseguido localizar a este hombre para poder escuchar su versión.
Said Amidan y Brahim Laajail fueron conducidos al primer distrito de la policía de Guelmin, donde durante 3 horas soportaron malos tratos e insultos racistas por parte del comisario. Con las esposas puestas muy apretadas, recibieron puñetazos en el abdomen, bofetadas e insultos. Posteriormente les desnudaron para un cacheo. Said tenía en el bolsillo un medicamento contra el insomnio, Lorazepam Cinfa 1mg del que quedaban 12 comprimidos. Eso y sus dos teléfonos, su carnet de conducir, carnet de identidad le fueron confiscados, así como el teléfono de Brahim. Todos estos efectos personales no han sido devueltos a sus propietarios al ser puestos en libertad, y han quedado en la prefectura de policía.
A las 14:30 horas, los dos periodistas fueron conducidos a la comisaría central, donde el prefecto y 4 oficiales les esperaban para el interrogatorio. Ya estaban esposados. 
Durante dos horas, el prefecto insultó y pegó a Said y a Brahim. En 3 ocasiones usó como arma las esposas para azotar a los periodistas e hizo los siguientes comentarios: 
vosotros, los saharauis separatistas, sois unos insectos”; “aquí estáis en un lugar sin piedad”; “Tu hermano Chaikh ha intentado hacer estallar la cinta transportadora de fosfato, y tu hermana Rabab, esa (insultos sexistas no reproducidos) nos molesta…”.

El prefecto ordenó al jefe de la policía judicial “rellenar bien el expediente”.
Los dos periodistas fueron llevados a 2 celdas separadas, cada uno compartía celda con 3 marroquíes detenidos por motivos de derecho común, antes de ser conducidos a dos despachos separados para un nuevo interrogatorio con policías.
Durante una hora, tuvieron que responder a las preguntas « habituales » en el caso de arresto de activistas saharauis: apellido, genealogía, identidad y número de miembros de la familia, tribu, presencia de familia en los campos de refugiados o no, visita a los campamentos o no, pertenencia a un partido político marroquí, fecha de enrolamiento con el Polisario e.t.c 
Los agentes practicaron también la provocación tribal, técnica marroquí para separar a los saharauis, argumentando que eran amazigh y no árabes. Ello dio lugar a una exposición argumentada sobre los amazigh por parte de Said, ya que es especialista en el tema, lo que llevó al policía a finalizar el interrogatorio.
Said y Brahim optaron por la opción de responder con precisión para informar a los agentes de sus lagunas y sus errores.
A las 20:00 horas del día 30, y durante 1 hora, Said y Brahim fueron interrogados por dos agentes de la DGST, a la que pertenece Boukricha. Bajo amenazas, los periodistas fueron obligados a revelar los códigos pin de sus teléfonos y la contraseña de acceso a su e-mail y cuenta en Facebook. Los datos personales, comunicaciones e imágenes personales fueron copiadas y estudiadas. 
Además de provocaciones del tipo « queréis el Sahara, toma Sahara”, haciendo un corte de manga. Los agentes de la DGST les interrogaron sobre la naturaleza de sus relaciones con los observadores, periodistas y otros visitantes extranjeros llegados a los territorios ocupados. Sobre todo sobre la última visita de dos españoles que fueron expulsados a Marruecos.
Los agentes de la DGST interrogaron a los dos periodistas sobre su trabajo en Equipe Media, y la estructura de la organización, y también sobre sus actividades en la universidad.
Boukricha y su colega afirmaron que Marruecos daba « muchas cosas a los saharauis, harina, azúcar, aceite a buen precio, pero que los saharauis eran unos cabrones”.
De vuelta a la celda de detención, Said y Brahim no fueron autorizados a recibir la comida y la bebida que su prima y un hermano, respectivamente, les habían traído.
Un policía tenía la consigna de que nada les fuera entregado a los dos saharauis. Recibió los alimentos y no se los entregó a sus destinatarios. Durante las 48 horas de detención, los dos periodistas no tragaron más que medio litro cada uno y un pan, que les dio la policía. Pasaron la noche sin colchón ni manta. En cambio los presos marroquíes si podían recibir la comida que les pasaban sus familias.
Said y Brahim pasaron el día 1 de octubre en la celda.
El 2 de octubre, desde las 11:00 horas, tuvieron que esperar para pasar ante el procurador del rey. Pasaron los últimos, a las 16:00 horas de la tarde.
El informe del comisario de la comisaría central contenía los siguientes cargos:
Expediente  n° 2016/2102/1031
Para Said:
Posesión y consumo de droga. Insulto a la policía judicial por falsa declaración de un crimen.
Para Brahim:
No presentación de documento de identidad, insulto a la policía judicial por falsa declaración de un crimen.
Ambos se negaron a firmar el informe de la policía. Tras la audiencia, fueron puestos en libertad pero con una convocatoria para una nueva audiencia fijada para el 18 de octubre ante el Tribunal de Guelmin.