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Vientos de 80km por hora azotan nuestro campamento de Bojador.


La predicción meteorológica no lo alertaba, de manera que pilló de sorpresa a los refugiados saharauis.


A la una de la tarde, vientos fortísimos que alcanzarían los 80 kilómetros por hora. Efectivamente llegan a 78Km/H, según los medios meteorológicos argelinos. Es casi imposible andar sin tambalearse y tienes que buscar con tu cuerpo la inclinación adecuada par no caer.

Hasta ahí todo va bien. Pero los refugiados saharauis temen por las casas de adobe, por las tiendas de campaña. Esa era su verdadera preocupación.

Jalifa, una mujer del campamento de Bojador nos cuenta lo que está pasando: "Empezó a soplar y soplar y cada vez con más intensidad. Cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos envueltos en plena tormenta de arena". 

"Las tiendas de campañas ( las jamias de tela ) comenzaban a sentir los efectos de los vientos tan intensos, Seguíamos asegurándolas por precaución. En primer lugar revisamos todas las chapas que utilizamos para los techos para que no salgan volando y añadimos piedras pesadas en los faldones por toda la parte de abajo de las jaimas, tratando de evitar así que el viento se cuele por debajo y nos las arranque", aseguró Jalifa.

Prácticamente desde la una de la tarde estamos en torno a las tiendas, controlándolas y evitando quedarnos sin ellas, concluyó Jalifa.