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La imagen de Omran ha dado la vuelta al mundo como nuevo símbolo de la tragedia de la guerra siria.



Omran Daqneesh se ha hecho famoso sin quererlo. Su imagen cubierto de polvo y sangre, cabizbajo y silencioso, en una ambulancia en la ciudad siria de Alepo ha dado la vuelta al mundo y se ha hecho viral en las redes sociales, que ven en él un nuevo símbolo de la tragedia que supone la guerra en Siria.

El pequeño fue rescatado este miércoles por la tarde de entre los escombros tras un bombardeo presuntamente obra de las fuerzas gubernamentales en un barrio bajo control de los rebeldes en Alepo, ciudad que en los últimos tiempos se ha erigido en el principal campo de batalla de una guerra que dura ya más de cinco años y que enfrenta una grave crisis humanitaria.

El menor, que tendría 5 años, fue rescatado por los conocidos como 'Cascos blancos', una organización de protección civil dedicada a rescatar a las víctimas de la violencia en Siria y que ha sido nominada para alzarse este año con el Nobel de la Paz por su labor desinteresada, que ha costado la vida a muchos de sus miembros.

El vídeo fue realizado por el Centro de Medios de Alepo y en él se ve como Omran es trasladado en brazos por un rescatista que le lleva a la ambulancia, donde le deja sentado solo en su interior. 

El pequeño, lejos de estar llorando como ocurre en otras de las innumerables imágenes de dolor que deja la guerra Siria, permanece en un profundo silencio, visiblemente aturdido.

Tras unos segundos, levanta su mano izquierda hasta su frente y su pelo, que están ensangrentados, y tras ver que la palma ha quedado manchada, en un gesto muy infantil, se la limpia en el asiento.


También ha aparecido en las últimas horas un 'meme' de la foto en el que se puede ver al presidente estadounidense, Barack Obama, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, sentados uno junto al otro en una reunión y la imagen del pequeño Omran en medio de ambos. 

Con ello, se quiere poner de relieve la responsabilidad de las dos grandes potencias en el conflicto, en el que Washington apoya a los rebeldes y Moscú respalda a Al Assad.