.

Ministro marroquí dice que EEUU "no tiene derecho a pedir cuentas" a Marruecos.


Rabat. EFE.



El ministro de Justicia marroquí, Mustafa Ramid, dijo hoy que Estados Unidos "no tiene derecho a pedir cuentas" a Marruecos después del último informe del Departamento de estado de los Estados Unidos sobre la situación de los Derechos Humanos en Marruecos.

El ministro marroquí, que intervenía hoy en una sesión plenaria ante la Cámara baja de Representantes en Rabat, se sumó así a la polémica que estalló el pasado miércoles cuando el ministerio de Exteriores marroquí convocó al embajador de EEUU, Dwight Bush, para quejarse de este informe publicado el pasado abril.

En esta cita, Bourita presentó sus quejas a Bush sobre "las manipulaciones" existentes en el informe del Departamento de Estado, que un día antes fue calificado en un comunicado inusualmente duro del Ministerio de Interior de "profundamente antimarroquí" y "verdaderamente escandaloso".

Ramid lamentó hoy la existencia de "sectores internacionales que minimizan los esfuerzos de Marruecos" en cuanto a la promoción de la situación de los derechos humanos en el país.

Al mismo tiempo, Ramid pidió a las ONGs y la prensa nacional no "precipitarse a la hora de defender un caso de derechos humanos" cuyos autores, según él, "sirven otras agendas".

Estos casos -recordó- "son adoptados por organismos internacionales, y pueden llegar al Consejo de Seguridad y perjudicar la causa nacional", advirtió Ramid refiriéndose al conflicto del Sáhara Occidental.

El ministro marroquí subrayó que su país no tiene "complejos" con las críticas de las organizaciones internacionales, pero les conminó a darse cuenta de que "el Marruecos de hoy no es el de antes", según Ramid.

Asimismo, Ramid reconoció que Marruecos padece de "imperfecciones" en materia de derechos humanos, pero dijo que está trabajando para "superarlas".

La falta de sintonía entre Marruecos y la actual administración estadounidense se ha agravado con la llegada en 2013 de John Kerry a la cabeza del Departamento de Estado, pues es un hombre considerado en Marruecos como próximo a Argelia y al Frente Polisario.