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El régimen de Marruecos se enfrenta abiertamente a Ban Ki-moon por el Sáhara Occidental.

09-03-2016 - EL CONFIDENCIAL SAHARAUI.



Rabat, Efe.

MARRUECOS SE ENFRENTA A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL POR EL SÁHARA OCCIDENTAL.



El régimen marroquí se ha enfrentado abiertamente al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, tras su visita al Sáhara Occidental el pasado fin de semana, en una disputa que pone sobre la mesa las profundas desavenencias entre Rabat y Naciones Unidas para solucionar un conflicto que dura 40 años.

Ban Ki-moon "se apartó de su neutralidad, su objetividad y su imparcialidad, asumiendo abiertamente una indulgencia culpable con un estado fantoche desprovisto de atributos, sin territorio, población ni bandera reconocida", aseguró el Gobierno marroquí en un duro comunicado emitido anoche, tras varios días de silencio.

Rabat acusa a Ban de "ceder al chantaje de otras partes", "violar los compromisos y garantías dados a Marruecos", "dejarse instrumentalizar para dar crédito a las pretensiones de otras partes" y usar términos "que constituyen un insulto al Gobierno y el pueblo marroquíes", por su alusión al "Sáhara ocupado".

La conclusión del Gobierno marroquí es clara: todo ello "atenta contra la credibilidad del secretario general de la ONU" y, "lejos de llegar a su objetivo declarado de relanzar las negociaciones políticas, el conjunto de deslices (de Ban) las pone en riesgo a pocos meses de que finalice su mandato".

La visita de Ban Ki-moon a la zona sin pasar por Marruecos, por la oposición de Rabat, es el último de muchos desencuentros entre Rabat y el dirigente de la ONU.

Previamente, el secretario general de la ONU se había enfrentado a Marruecos por su insistencia en mantener como su Enviado Personal para el Sáhara Occidental al diplomático estadounidense Christopher Ross, a quien el Gobierno marroquí "retiró su confianza" en mayo de 2012, pero Ban se mostró inflexible y lo mantuvo en su puesto.

La estrategia de Ross de propiciar "medidas de confianza" entre las partes (Marruecos y el Polisario) no ha dado ningún fruto y Marruecos ha prohibido a Ross que visite El Aaiún o cualquier ciudad saharaui bajo su control, despojando al diplomático de una parte esencial de su misión.


La insistencia de Ban el pasado domingo al pedir a Rabat y el Polisario que vuelvan a la mesa de negociaciones no ha sentado bien a Rabat, que se empeña en presentar la autonomía como única solución posible y niega toda legitimidad como interlocutor al Polisario.

En el fondo, Marruecos lleva varios años despreciando al Polisario y sugiriendo que el único actor con el que habría que tratar es Argelia, pues según la tesis marroquí ese grupo y la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) son una creación argelina.

Pero tampoco en esto Ban Ki-moon ha transigido con la tesis de Marruecos y cuenta con el Polisario como actor necesario para una solución.