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Francia impide una resolución de la ONU sobre el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

Los atentados de París del pasado viernes 13 de Noviembre han puesto de nuevo sobre la mesa la amenaza del terrorismo yihadista. El ataque organizado por DAESH (Estado Islámico), según confirmó el presidente Hollande y reivindicó el propio grupo en un comunicado horas después, ha dejado un pozo de horror, miedo, incertidumbre y angustia entre la ciudadanía. La elección de Francia como lugar del atentado no es casual, y el mismo fin de semana, el gobierno francés anunciaba un ataque aéreo en Raqqa, considerada como el "bastión" de DAESH


En el momento en que el Consejo de Seguridad de la ONU se dispone a pronunciarse sobre el crítico informe de Christopher Ross, París es objeto de una terrible matanza cuyos autores, al igual que la del metro de Atocha, son todos marroquíes. Un par de días después del atentado, François Hollande recibe al rey de Marruecos para felicitarle por la información proporcionada por Rabat para acabar con una célula terrorista relacionada con el acto. 


Estos sucesos garantizaron el alineamiento de París con Rabat y Francia impidió una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que se interesa sobre el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

Mientras Francia sea miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el pueblo saharaui no podrá ejercer el derecho de autodeterminación, ya que al menos se necesitan 9 votos afirmativos de los miembros para aprobar una decisión y el voto de Francia será negativo porque le conviene, ya que la explotación de recursos naturales que realiza en el Sáhara Occidental gratuitamente le genera jugosos beneficios sin el beneplácito del gobierno de la RASD.