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España tiene al frente de la cartera de Defensa a un traficante de armas.

  • España es la primera potencia mundial en el diseño, fabricación y exportación de vallas asesinas. Las concertinas son marca España.
  • vivimos un suceso tragicómico por la reacción desmesurada del Gobierno tras el fichaje de un ex-alto cargo del ejército por parte de una fuerza política todavía alternativa.
  • El ministro de defensa  autorizó la exportación a países convulsos como Marruecos Srilanka.
  • España aumenta la venta de armamento a países “muy preocupantes”.

Última actualización ,22 noviembre 2015 / 09:00h  

(…) puedan ser utilizados de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humano, con fines de represión interna (…).
En periodismohumano han podido leer esta misma semana casos de represión en Marruecos, uno de los grandes compradores de armas a España, en su permanente conflicto con el Sáhara Occidental. El reino de Mohamed VI compró a empresas españolas armas, aviones y munición por valor de 145 millones de euros entre los años 2009 y 2015 y hay un pedido pendiente para enero del 2016.

Aviones, buques de guerra, material antidisturbios, rifles, obuses, cañones, morteros, armas contracarro, lanzaproyectiles, lanzallamas, bombas, torpedos, granadas, botes de humo, cohetes, minas, misiles, visores, gases lacrimógenos. España ha autorizado en un año y medio la venta a al menos 17 países donde se violan sistemáticamente los derechos humanos o donde existe un conflicto latente o permanente. Sri Lanka, Tailandia, Marruecos o Guinea Conakry son algunos ejemplos que organizaciones como Greenpeace, Amnistía Internacional, Intermón Oxfam o Fundación per la Pau han definido como “muy preocupantes”.

Tras la masacre de París del 13 de noviembre y los innumerables atentados que han aflorado a la opinión pública a continuación, en Líbano, Siria, Turquía...Mali y en Camerún  se ha abierto, clamorosamente , el debate sobre quiénes venden las armas con que se nutren las guerras en territorios árabes.

Es ya una obviedad recordar que somos nosotros, occidentales horrorizados cuando vemos sangre “de los nuestros” esparcida por suelos y paredes, los mercaderes de armamento. No vamos a encontrar respuestas oficiales a esta verdad de perogrullo, pero no hace falta. Se sabe.

La cuestión siguiente será preguntarse hasta cuánto seremos capaces de tolerar este conocimiento. Dónde empieza y dónde acaba nuestra tolerancia con una “actividad productiva” que genera enormes ingresos a los países suministradores. Entre ellos, y no el menor, España. Aquí va un ejemplo: somos primera potencia mundial en el diseño, fabricación y exportación de vallas asesinas. Las concertinas son marca España. Y olé. Para qué preguntarnos cuántas vidas humanas y cuánto dolor han quedado colgadas entre los filos metálicos de esta arma de destrucción masiva, lenta y extenuante, puro terrorismo de Estados que quieren poner puertas al campo. Y las ponen, sea cual sea su consecuencia.

El presidente del gobierno debería destituir, inmediatamente, al ministro que ha tomado esta decisión y proclamar a diestro y siniestro su respeto por el derecho a la libre opción política y a la participación en la vida pública de cualquier ciudadano. Pero “manca finezza” -que diría Solana- y sobra zafiedad. O, tal vez, sea solo miedo. O, quizás, sea simple proteger cuota de mercado de una “actividad productiva...” Qué cosas.(Mundiario).